Una investigación oficial no encontró prueba alguna de corrupción por parte de los dirigentes japoneses este jueves, luego de examinar un pago de 2 millones de dólares realizado durante la campaña del Comité Olímpico Japonés para la organización en Tokio de los Juegos-2020.
Poco después, el Comité Olímpico Japonés designó a tres juristas para que esclarecieran el asunto.
"La investigación concluye que (el ingreso del dinero) no viola ninguna ley en Japón", asegura el informe de los juristas.
"Además, el equipo de investigadores concluye que no constituye tampoco un delito según el código penal francés, ni una violación del código ético del Comité Olímpico Internacional (COI)", se añade.
"Creemos que la investigación absuelve (al comité de campaña para los Juegos Olímpicos) de las acusaciones que pesan sobre él", aseguró Yoshihisa Hayakawa, el jurista que dirigió la investigación.
Los investigadores, no obstante, no pudieron interrogar a los Diack, padre e hijo, ni a los antiguos dirigentes de la sociedad Black Tidings.
El presidente del Comité Olímpico Japonés Tsunekazu Takeda había afirmado en mayo que el desvío de dos millones de euros correspondía a "remuneraciones legítimas a un consultor". Ubicada en Singapur, la sociedad Black Tidings desempeñaba servicios de consejería y marketing.
Tokio fue elegida en 2013 para albergar los Juegos 2020 en detrimento de Madrid y Estambul.
FUENTE: AFP