Incansable, intenso y ofensivo, el Atlético de Madrid nunca paró hasta que sintió suya la victoria contra el Sevilla, derribado en la segunda parte por un penalti transformado por Julián Álvarez, sentenciado con el 2-0 de Thiago Almada, mérito de Giuliano Simeone, y goleado por el 3-0 de Antoine Griezmann, para insistir en la pugna por LaLiga.
El Atlético dispuso de muchas más ocasiones en ese recorrido. En cuanto se salió de una línea tan marcada, a la que dio más variedad desde Baena y su infinita visión. Las tres primeras oportunidades surgieron de él. Es el salto del equipo para esta temporada. Un futbolista evidentemente diferencial, juegue donde juegue, este sábado al lado de Koke.
Las anotaciones del Atlético de Madrid vs Sevilla
No llegó Julián a un centro para empujarla de Sorloth, insistente, como todo su equipo, que aumentó la ofensiva. El Sevilla se preparó para la resistencia, ya por los ocho córneres en contra a la hora de juego, al filo de la derrota, consumada desde un barullo y un penalti manifiesto y temerario de Nianzou a Giménez revelado por el VAR. El monitor lo evidenció, el árbitro lo señaló y Julián Álvarez lo transformó. Era el minuto 64.
Y una victoria merecida, que empezó mucho antes, pero que aún admitió dudas. Por el cambio de comportamiento del Sevilla, pero también del Atlético, dentro de esa dinámica que aflora con una mínima ventaja, en partidos así, en los que de repente, tras un gol, hay una tendencia, esta vez esporádica: el equipo rojiblanco cede terreno, su rival crece en ataque y aparece Oblak, que también contribuyó al triunfo, cuando se estiró para frustrar a Gudelj.
Justo antes del 2-0. Se lo inventó Giuliano, rápido en la recuperación, vertiginoso en la carrera y certero en el pase atrás que culminó Thiago Almada. Como el 1-0 a Osasuna de apenas dos semanas en el mismo Metropolitano. Es una fortaleza. Ya al borde del minuto 90, Griezmann anotó el 3-0.
FUENTE: EFE