El Napoli consiguió este miércoles reducir una ventaja de dos goles en contra ante el Hellas Verona (2-2) con una reacción de campeón que, sin embargo, no encontró el premio de la victoria ante un equipo en descenso, lo que deja en manos de Inter y Milan la posibilidad de abrir brecha en la parte alta de la tabla de la Serie A.
Napoli sigue tropezando en la Serie A
Tuvo que quemar las naves el combinado de Antonio Conte en unos últimos minutos de infarto para igualar el partido tras el gran despliegue del Hellas Verona. El danés Martin Frese, con un golazo de tacón, y el nigeriano Gift Orban, desde los once metros tras una mano cometida por Alessandro Buongiorno, hicieron soñar con la conquista del fortín del vigente campeón del 'Scudetto' y de la Supercopa de Italia.
Lo mereció en esos primeros 45 minutos el combinado de Paolo Zanetti. Neutralizó al mejor equipo de la pasada campaña. Silenció la ciudad de Nápoles durante buena parte del choque. Hasta que no pudo más. Hasta que el físico aguantó. Hasta que McTominay se elevó por enésima vez para volver a hacer creer a toda una ciudad que le adora. Su remate fue la llama que prendió la mecha de la locura.
Porque a su gol en el 54, recién reanudado el duelo tras el descanso, le siguió el asedio total de los partenopeos. Ataques constantes que desembocaron en un tramo de 10 minutos aún más inverosímiles. La resistencia veronesa cayó hasta en tres ocasiones entre el 72 y el 82. Sólo un gol, en el 82, subió al marcador.