Con un Jude Bellingham estelar que cerró su actuación con un gol, tres asistencias y numerosas ocasiones generadas, y un Harry Kane a la altura, Inglaterra aprovechó la fragilidad de Croacia, con Luka Modric titular, para golear en Rijeka 0-7 y asaltar el segundo puesto del Grupo 3 de la Liga de Naciones, solo por detrás de España.
En Rijeka, con cerca de seis mil niños en la grada para disimular la sanción de la UEFA a Croacia -dos partidos a puerta cerrada en la Liga de Naciones-, el conjunto de Thomas Tuchel plasmó una evidente superioridad contra un adversario débil, sobre todo en defensa, incapaz de frenar la avalancha inglesa.
Croacia fue un coladero. Especialmente por su flanco izquierdo, donde ejerció de lateral el que fuera un estupendo extremo, Ivan Perisic, junto a Josko Gvariol. Casi nunca pudieron frenar las incursiones de Bukayo Saka o Jude Bellingham.
Todo lo contrario que Luka Modric, al que el partido le pasó por encima. Slaven Bilic le sacó del campo al inicio de la segunda parte, en cuanto Inglaterra hizo el quinto.
La etapa de Bilic con Croacia no ha empezado bien. Encajó su segunda derrota en tres partidos, tras la también goleada contra España. Solo ha ganado a la República Checa. Se aleja de los cuartos de final de la Liga de Naciones.
Inglaterra con goleada
Todo llegó después de corrido. El segundo fue en el 21, de Bellingham, asistido por Anthony Gordon desde la izquierda. Pudo el extremo del Barcelona hacer el tercero pero lo evitó LIvakovic. Lo hizo después, en el 39, en un pase desde la derecha de Jarell Quansah que no desperdició Gordon, en boca de gol. Fue el 0-3.
En plena avalancha inglesa pudo acortar distancias Croacia con la oportunidad más clara del partido. Mateo Kovacic se hizo con la pelota y regateó a cada jugador que se encontró hasta que se topó con la meta. Pero la echó fuera a puerta vacía, sin oposición.
Sin embargo, Inglaterra no aflojó y en el 44 Bukayo Saka, solo tuvo que empujar un centro de Jude Bellingham desde la izquierda.
Tras el descanso, el combinado local se hundió y el conjunto de Tuchel mantuvo el ritmo. En el 52 Harry Kane hizo el quinto tras pase de Elliot Anderson y en