Un golazo de Michael Olise en el minuto 88, por el control, la conducción, la elaboración y la precisión con la batió por raso a Lammens, se inventó de repente la victoria de Francia contra Bélgica en el estadio Rey Balduino por la UEFA Nations League, donde extrañó hasta entonces a Kylian Mbappé (0-1).
El método Zinedine Zidane asume rotaciones y oportunidades. Más allá de la ausencia de Mbappé, de vuelta a Madrid por una dolencia en la rodilla que debe limitar su periodo fuera a entre diez o doce días, el técnico modificó ocho de las diez posiciones restantes de su alineación para la exigente visita al estadio Rey Balduino de Bruselas.
Fuera Michael Olise, Ousmane Dembele, Rayan Cherki, Adrien Rabiot, Manu Koné, Adrien Truffert, Dayot Upamecano y Jules Kounde, de inicio en el triunfo de la primera jornada ante Turquía por 0-1; dentro Bradley Barcola, Desiré Doué, Esteban Lepaul, Eduardo Camavinga, Lucas Da Cunha, Maghnes Akliouche, Andy Diouf, Jeremy Jacquet y Pierre Kalulu. Sólo repitieron el portero Mike Maignan y el central Maxence Lacroix.
Tiene tantos recursos, sobre todo ofensivos, que puede permitirse tantos cambios Francia, aunque hay bastantes matices. No es lo mismo jugar sin Olise ni Mbappé que con ellos, sean cuales sean sus sustitutos. Aun así, Francia pareció mejor que Bélgica.
No marcó en el primer tiempo Doué, con un derechazo contra el larguero. Ni tampoco Akliouche, con un lanzamiento de falta directo despejado a duras penas por Lammens, nada que ver con la seguridad de Thibaut Courtois. También dispuso de la suya Kevin de Bruyne, siempre vigente en los Diablos Rojos. Su derechazo rozó el poste. Un aviso.
Francia sufrió hasta el final
Sobrepasada la hora de encuentro, con el 0-0, ni un solo cambio en Francia. Hasta el minuto 68 no recurrió Zidane a sus recursos en el banquillo. El primero fue Ousmane Dembélé, el vigente Balón de Oro por el que se postulan ahora Lamine Yamal y Mbappé. El partido lo pedía. Francia necesitaba mucho más. Más velocidad, más desborde… Y el gol.
Pero, en cambio, demostró que también tiene un portero soberbio: Maignan evitó el gol a Lukebakio. La advertencia definitiva para Francia, salvador también después Lacroix desde el suelo, entre los regates inacabados de Barcola -sustituido-, los intentos de Doué y la apuesta final por Cherki y Olise, que creó una victoria de la nada con el 0-1 en el minuto 88. Incluso, sin Mbappé.
FUENTE: EFE