Argentina se entrenó este viernes a puertas cerradas en su búnker de Cidade do Galo, cerca de Belo Horizonte, antes de viajar a Rio de Janeiro para la final del Mundial el domingo con Alemania, partido para el que busca recuperar a Ángel Di María, lesionado.
Los jugadores efectuaron ejercicios de baja intensidad y diferentes circuitos físicos, en el marco del plan de recuperación tras el esfuerzo del miércoles en la semifinal contra Holanda, que recién se definió en los penales tras 120 minutos por momentos bajo una intensa lluvia.
Debido a un traumatismo en el pie sufrido en ese encuentro, y sólo por precaución, el lateral izquierdo Marcos Rojo realizó tareas diferenciadas, indicó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
De su lado, el volante Ángel Di María continuó con "trabajos específicos de recuperación" de su lesión, agregando este viernes "labores con pelota y velocidad".
"Sigue evolucionando", se limitó a señalar la AFA en referencia al estado físico del 'Fideo', que no pierde su ilusión de jugar la final en el Maracaná tras la lesión sufrida en el primer tiempo de los cuartos de final contra Bélgica que lo marginó del choque con Holanda.
Di María, cuyo agónico gol ante Suiza había dado a Argentina el pase a cuartos de final, padece una "lesión muscular de grado uno en el músculo recto anterior del cuádriceps del miembro inferior derecho", según el médico de la selección albiceleste Daniel Martínez.
El volante del Real Madrid, pieza fundamental del andamiaje ofensivo del equipo de Alejandro Sabella, fue reemplazado frente a los Diablos Rojos y Holanda por Enzo Pérez.
El domingo, al dar su primer parte médico, el doctor Martínez no descartó que Di María pudiese estar presente en caso de que el equipo de Sabella pasase a la final.
FUENTE: AFP