El bullying cibernético le ha costado a Irán la pérdida de uno de sus mejores jugadores.
Recibió mensajes obscenos y burlas por su supuesta falta de impacto durante el torneo.
Azmoun dijo que su madre se estaba recuperando de una grave enfermedad, pero los insultos le provocaron una recaída. “Escojo a mi madre” por encima del fútbol, escribió el jugador en Instagram.
El atacante del Rubin Kazán llegó al torneo como la mayor amenaza del equipo y tiene 23 goles en 36 apariciones con su selección.
Otro delantero, Reza Ghoochannejhad de 30 años, dijo que tampoco volverá a la selección. No vio acción en ninguno de los tres partidos.
“Mi mentalidad, mi personalidad y mi orgullo no me permiten”, vestir de nuevo la camiseta de la selección iraní, indicó mediante un comunicado en Instagram.
Ghoochannejhad no aclaró si su reacción se debe a los insultos en internet o a la decisión del técnico Carlos Queiroz de no utilizarlo durante el Mundial.
FUENTE: AP