LOS ANGELES (AP). Al umpire Jim Joyce sigue asaltándolo el remordimiento por la decisión errónea que privó al serpentinero venezolano Armando Galarraga de un juego perfecto en junio.
El umpire dijo tras bambalinas que piensa en lo ocurrido todos los días, y relató que tuvo problemas para concentrarse en los primeros dos partidos en los que participó después de aquel encuentro del 2 de junio, cuando se negó a cantar un out claro en primera, el 27, privando a Galarraga del juego perfecto.
Joyce dijo que hasta hoy, el recuerdo del error lo persigue. Añadió que Galarraga merecía una explicación y una disculpa, pero dependía del serpentinero el darle el perdón.
FUENTE: Agencia AP