Uno de los siete dirigentes de la FIFA detenidos en Suiza a petición de las autoridades estadounidenses a finales de mayo, aceptó su extradición al país norteamericano, indicó el viernes el gobierno suizo, que espera que la policía estadounidense acuda a buscarlo.
"La fiscalia del distrito Este de Nueva York sospecha sobre el que consintió ayer ser extraditado que aceptó y guardó para él sobornos de varios millones de dólares de empresas comerciales deportivas, como intercambio por derechos de comercialización", indicó la Oficina Federal Suiza de la Justicia en un comunicado.