Alejandra Orozco llora con desconsuelo sobre el hombro de Paola Espinosa, sintiéndose culpable de que México se quedara este lunes sin el oro de la prueba de plataforma sincronizada femenina de 10 m en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015.
Las mexicanas conquistaron el metal de bronce, retrocediendo con respecto a la plata que conquistaron Paola y Tatiana Ortiz en Guadalajara-2011.
Se ha hecho una escena habitual en las competencias de los últimos tres años que Espinosa consuele a sus jóvenes compañeras de este ciclo olímpico. La maestra preparando su relevo con Alejandra y Dolores Hernández, chicas de 18 años que tienen la responsabilidad de mantener en alto la bandera de la famosa Escuela Mexicana de Clavados.
Una escuela que inició en la década de 1940 a 1950 el legendario Joaquín Capilla, que pasó de entretener a turistas con su Salto del Angel en Acapulco a ganar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres-1948 y el oro en Helsinki-1952.
Después siguieron la tradición otros medallistas olímpicos como Álvaro Gaxiola, en los 60; Carlos Girón de 1970 a 1980; Fernando Platas en Barcelona-1992, y Paola Espinosa, bronce en los Olímpicos de Pekín-2008 en en la prueba de sincronizados en plataforma de 10 metros, junto a la ya retirada Tatiana Ortiz.
La salida de Ortiz y Laura Sánchez, con la que ganó oro en los Panamericanos de Guadalajara-2011 en trampolín sincronizado 3 metros, aceleró la preparación de Alejandra y Dolores, que se han desarrollado bajo el ala protectora de Paola.
"Este deporte es de un aprendizaje constante, y tengo el privilegio de tener al lado a Paola", asegura Alejandra, mientras a su lado Dolores asiente con la cabeza y añade: "Ella es una maestra fantástica".
- De los errores se aprende -
"De los errores se aprende", dijo a modo de consuelo la veterana Espinosa a su joven compañera, y más tarde, en la zona mixta, frente a la prensa, aseguró que "Ale y yo formamos una pareja consolidada. Esto de hoy es sencillamente una experiencia para perfeccionar nuestra rutina".
Paola insistió en que la mejor forma para foguear a sus jóvene alumnas es la competencia misma.
"Necesitamos no tanto más entrenamientos, como más competencias. Es imperativo si queremos conseguir el cupo olímpico en el próximo Mundial" de natación y clavados en Kazán, Rusia.
Sobre esta prueba de la plataforma sincronizada 10 m, Espinosa señaló que "fue una una competencia muy rara. Estuvimos abajo, estuvimos arriba y al final no pudimos recobrarnos".
"Pero sabemos cuáles fueron nuestros errores y eso es lo importante, que sepamos lo que necesitamos para fijar el camino a los próximos campeonatos del mundo", añadió.
Sobre cómo se siente después de ganar la medalla de bronce, Paola miró a su compañera Alejandra y pasándole el brazo por los hombros añadió: "Esto no puede matar nuestro espíritu, nos sirve de estímulo para seguir entrenando y preparándonos. Nuestro sueño es llegar a los Juegos Olímpicos y en eso es lo que estamos trabajando".
Paola Espinosa se va de Toronto-2015 con el oro en la plataforma 10 m y el bronce en plataforma sincronizados 10 m.
Con ello, suma en cuatro Juegos Panamericanos consecutivos -desde Santo Domingo 2003-, siete medallas de oro, tres de plata y dos de bronce, todo un arsenal que la convierte, a sus 29 años, en la leyenda mexicana del clavado femenino.
FUENTE: AFP