Wayde Van Niekerk, ganador este martes del título mundial de 400 metros y llamado a ser el heredero de Usain Bolt, es un acérrimo hincha del Liverpool.
"Ví un partido del Liverpool antes de la final. Me hizo olvidarme del resto porque fue un partido muy disputado, en el que ganamos, recuerda Van Niekerk sobre aquel duelo en que el Liverpool acabó derrotando al Arsenal por 4-3 cuando iba abajo en el marcador.
"Mi hermano es un hincha del Arsenal. Ahora tengo el récord del mundo y encima el Liverpool derrotó al Arsenal", dijo el sudafricano tras aquella final en que mejoró la plusmarca que poseía el estadounidense Michael Johnson desde 1999.
"Ese partido Arsenal-Liverpool me hizo sentir mejor de cara a la final olímpica. Cuando eres un atleta, estás en la habitación, aislado antes de la carrera, haciendo tus cosas. Ese partido me hizo olvidarme de la carrera y que tenía una final olímpica esa noche. Durante dos horas solo pensé en el fútbol, en el Liverpool, por lo que me puso de buen humor la victoria ante el Arsenal de cara a la carrera. Liverpool jugó un papel importante en mi preparación anímica de la prueba", explicó.
El pasado mes de diciembre, aprovechando una estancia e Inglaterra se acercó a Liverpool para ver dos partidos de su equipo, el clásico de la ciudad contra Everton en Goodison Park y un partido contra el Stoke en Anfield, además de visitar a los jugadores en el centro de entrenamientos de Melwood.
"Cuando hablé con los jugadores en Melwood me tuve que pellizcar. Fue algo parecido a cuando batí el récord del mundo. Sabes que está pasando pero al mismo tiempo te tienes que pellizcar para saber si está realmente pasando", afirmó.
- Sus otras dos devociones -
Si el Liverpool es una de sus devociones, otra es su entrenadora, la namibia Ans Botha, que a sus 75 años sigue guiando a la nueva estrella del atletismo, Van Niekerk, al que catalogan como sucesor de Bolt y que busca el doblete de 200 y 400 metros en Londres-2017.
Botha reparte su tiempo entre su jardín, sus tres hijos, sus cinco nietos, sus cinco bisnietos y entrenar a Van Niekerk.
La mujer de 75 años es una autodidacta de varias décadas como entrenadora, tras no encontrar a nadie para guiar a su hija Herma en atletismo.
Ans Botha, que fue velocista y saltadora de longitud en su juventud, admite que es "es muy duro físicamente a mi edad, pero lo disfruto".
"Ando mucho y hago ejercicios de estiramientos. Cuando tienes el entusiasmo, el amor y la pasión por algo, no hay dificultades", explica Botha.
Ese entusiasmo y dedicación ha conquistado al campeón Van Niekerk, el nuevo Bolt.
"Es una mujer asombrosa. No creo que dé miedo pese a que algunos lo creen así, pero es dura. Es muy disciplinada, pero si te acercas a ella con respeto, ganas con facilidad su corazón", afirma el atleta.
"Si vas por el mal camino, te das cuenta que no lo va a aceptar. Yo soy bastante disciplinado, aunque a veces me gusta gastarle alguna broma", explica el atleta.
Ans Botha y el Liverpool son dos de las debilidades de la nueva estrella del atletismo, nacido hace 25 años en Ciudad del Cabo.
Pero su debilidad principal es su madre, Odessa Swarts, una saltadora de altura que destacaba y que no pudo competir a nivel internacional debido a su color en la época represiva del Apartheid.
"Creo que está feliz de que yo haya conseguido lo que ella no pudo lograr como atleta. Pero aunque hubiera sido futbolista o jugador de rugby, estaría feliz y orgullosa. Siempre me apoyó", explica el campeón.
Tres debilidades en la vida de Van Niekerk y ya dos medallas de 400 metros en Rio y Londres. Le espera ahora la tercera, en 200 metros, en la capital británica.
FUENTE: AFP