Un triunfo más y el Arsenal será campeón de la Premier League 22 años después. Los 'Gunners', con intriga y muchos nervios, doblegaron al ya descendido Burnley y podrán ser campeones este martes si pincha el Manchester City contra el Bournemouth. Si los 'Sky Blues' ganan, el Arsenal será campeón el domingo si gana al Crystal Palace.
Pese a que aún no hay nada ganado, el ambiente en el Emirates Stadium era de celebración. Era el último partido en casa de la temporada, con una posible Premier League y Champions League en el horizonte, y la afición se concentró varias horas antes en los alrededores para recibir al equipo.
Incluso le mandaron un mensaje al City. La afición colocó una pancarta de "Party on the Streets of London" (Fiesta en las calles de Londres), en referencia a la que los mancunianos pusieron en el Etihad cuando les ganaron hace un mes "Panic on the streets of London" (Pánico en las calles de Londres), en referencia a la canción de "The Smiths".
Esta alegría no se trasladó al terreno de juego. El Arsenal jugó con los nervios clásicos de estas ocasiones. Como si fuera una final. No importó que el que estuviera enfrente llevara varias jornadas descendido. Comandados por Kyle Walker, un ex del City, trataron de dar una última alegría a Pep Guardiola.
Pero no fue posible. El Burnley resistió durante media hora hasta que apareció el mejor aliado de los de Mikel Arteta, el balón parado. En un córner botado por Bukayo Saka, Kai Havertz se elevó por encima de los defensas 'Clarets' y remató en picado el gol más esperado de la parroquia londinense. Walker, tratando de sacar la pelota en la línea de gol, era el fiel reflejo del City, que perdía ahí su penúltima opción de ser campeón.
Los escenarios del Arsenal
La victoria, agónica, pero suficiente, plantea un escenario muy sencillo para el Arsenal. Si el City no bate este martes al Bournemouth de Andoni Iraola, será campeón desde casa. Si los de Guardiola vencen, les valdrá el domingo con igualar el resultado del City, que se enfrenta a un Aston Villa resacoso tras la final de la Europa League y con los deberes ya hechos en la Premier.
El Arsenal se medirá en Selhurts Park al Crystal Palace, que tres días después jugará la final de la Conference League contra el Rayo Vallecano.
FUENTE: EFE