Alejandro Garnacho, con un doblete a la desesperada, dio vida a un Chelsea que parecía prácticamente eliminado tras dos errores de Robert Sánchez y un golazo de Martín Zubimendi en el 3-2 a favor del Arsenal.
El arquero murciano, titular por sorpresa en lugar del habitual en las copas, Filip Jorgensen, no salió bien por arriba en el primer gol de los 'Gunners', que una vez más sacaron el máximo provecho a un saque de esquina. A los siete minutos, Declan Rice colgó la pelota y Ben White, tras la inútil estirada de Robert, cabeceó el primero.
Su segundo error llegó nada más empezar la segunda parte, cuando se comió un centro de Ben White que se le resbaló entre los brazos y le quedó a merced para que Viktor Gyökeres no fallara a puerta vacía. El sueco se resarció así de una primera parte en la que la afición del Chelsea le cantó "gordo bastardo".
Con el 0-2, fue la del Arsenal la que respondió, carcajeándose del nuevo técnico, Rosenior, al que en su segundo partido corearon con un "¡te van a despedir por la mañana!".
Arsenal con una leve ventaja en Carabao Cup
Sin embargo, el Chelsea tuvo un hilo de vida cuando Alejandro Garnacho, que acababa de salir al campo, convirtió un centro de Pedro Neto. La reacción, no obstante, duró poco. El Chelsea no aprovechó esos cinco minutos en los que estuvo mejor que el Arsenal para lograr el empate y al final la mayor calidad y hechuras de los de Mikel Arteta se impuso.
Tuvo otra más el equipo de Arteta, a balón parado, para variar, pero de lo que pudo ser un 1-5 fácilmente, con aficionados del Chelsea yéndose del estadio, se pasó a un 2-3 gracias a una mala salida de Kepa y una volea de Garnacho, que devuelve las esperanzas a los de Rosenior.
El próximo 3 de febrero, el Chelsea necesitará una remontada en casa de sus vecinos, pero no una tan difícil como parecía cuando el Arsenal plácidamente dominaba por 1-3.