El Inter de Milán doblegó este miércoles a la niebla y al Parma (0-2) para afincarse en solitario en el liderato de la Serie A, aprovechando el pinchazo del Nápoles ante el Hellas Verona y cediendo toda la presión a un Milan obligado a ganar para mantenerse en la persecución.
Dimarco abrió el marcador para el Inter de Milán
El castigo interista fue cuestión de tiempo. Justo en el ocaso del primer acto, en el minuto 44, subió al marcador el tanto de Federico Dimarco. El carrilero zurdo, fundamental durante años en el combinado 'nerazzurro' por su fortaleza ofensiva, fue el más listo dentro del área para marcar el primer tanto del partido.
Centró en busca de Pio Esposito, pero rápidamente intuyó que su pase se iba a quedar corto. Corrió en busca del rechace que efectivamente quedó suelto en el forcejeo entro el canterano interista y su par parmesano y lo encontró solo en área pequeña. Utilizó su pierna derecha para sacar un disparo raso pero potente pegado al palo corto que superó a Corvi para encarrilar el partido no sin suspense, pues el asistente levantó en un primer instante la bandera por fuera de juego. El VAR validó el tanto tras una rápida revisión.
No necesitó más el Inter en la niebla de Parma, que encontró la sentencia ya en el 95 con el rival volcado. Chivu saldó su regreso a la que fue su casa con una victoria importante, más efectiva que brillante, para aprovechar el pinchazo del Nápoles de Antonio Conte. Líder una jornada más. Cuatro puntos de ventaja respecto a Milan, que tiene un partido menos, y Nápoles.
El Parma, por su parte, mantiene aún una ventaja de 5 puntos respecto al descenso.
FUENTE: EFE