El Real Madrid jugará la final de la Supercopa de España el domingo en Yeda (Arabia Saudí) ante el FC Barcelona tras imponerse en semifinales (1-2) a un Atlético de Madrid que acusó el gol antes de los dos minutos de Fede Valverde, que marcó un encuentro en el que los de Simeone dispusieron de más remates, pero sin el acierto necesario para, al menos, forzar los penaltis.
Un pico de energía que demostró también en la celebración. Fede Valverde arrancó a correr, dándose golpes en la cabeza, se tiró al césped y, tras recibir la felicitación de sus compañeros, dedicó un grito al público, en inmensa mayoría madridista.
El Real Madrid y Barcelona jugarán el primer clásico
Un gol que puso de cara la semifinal para un equipo de Xabi Alonso que, sin embargo, no supo controlar. Abusó en la salida de balón de jugar en largo, sin recompensa, con un Thibuaut Courtois que tuvo que volver a aparecer para mantener por delante a los suyos.
Las más claras, de Sorloth de cabeza. En el minuto 33 y el 35. Primero, en un remate en el primer palo a la salida de un córner que Courtois sacó con una mano arriba. Y, la segunda, un remate del noruego en el segundo palo, sin oposición, que, sin embargo, mandó por encima de la portería; pareció ver tarde el balón y no colocó la cabeza para darle dirección.