El Real Madrid se impuso este sábado al Levante (2-0) gracias a los goles del francés Kylian Mbappé, de penalti en el minuto 58, y de Raúl Asencio, de cabeza en el 66, en un partido marcado por los pitos que recibió el conjunto blanco por parte de su afición.
La afición del Real Madrid señaló a sus jugadores. Hastiada, apuntó a los culpables de una crisis que no encuentra sofoco ni en la victoria sin brillo. Desoyó la petición del nuevo técnico, tras la proclama de Arbeloa pidiendo el apoyo recurriendo a uno de los mitos del madridismo como Juanito. Uno de esos iconos de la grada por una entrega innegociable que añoran en el presente de estrellas a las que se les acusó del fracaso de Xabi Alonso.
No hubo clemencia con Vinícius, el jugador más señalado por el aficionado del Real Madrid. Tampoco para Bellingham. Incluso para Fede Valverde. De la queja genérica se pasó a la responsabilidad directa de forma individual de la caída del equipo. Se acabó sumando Camavinga por una primera parte caótica al mando del juego, cometiendo errores graves con pérdidas que alimentaron las transiciones de un Levante parapetado en defensa de cinco que no sufrió.
El regalo de 43 cumpleaños a Arbeloa era difícil de digerir. Su puesta de largo en el Bernabéu llegaba en el clima más hostil que se recuerda en años. Hasta hubo cánticos en contra de Florentino Pérez. En ese ambiente repleto de tensión, apareció el miedo más que el fútbol. La propuesta del nuevo técnico, juntar a un Mbappé recuperado con Vinícius y Gonzalo, hizo aguas en el primer acto.