Después de 172 días sin competir por una rotura del menisco interno de la rodilla derecha, el centrocampista del FC Barcelona Pablo Paéz Gavira 'Gavi' volvió a vestirse de corto en la goleada que protagonizó su equipo (5-2) ante el Sevilla, en LaLiga EA Sports.
Lo hizo unos breves minutos, relevando en el 82' a Raphinha -autor de un triplete hoy- para poner en pie el estadio mientras Araujo se apresuraba a cederle el brazalete de capitán el día de su reaparición.
Gavi está de vuelta con el Barcelona
Justo antes de ingresar en el terreno de juego, su técnico, Hansi Flick, se abrazaba a él susurrándole varias cosas al oído, en una cariñosa escena parecida a la del 20 de octubre de 2024, cuando también contra el Sevilla, pero en el Estadio Olímpico Lluís Companys, Gavi volvía a jugar tras recuperarse de un rotura completa del ligamento cruzado anterior y menisco externo de la misma rodilla.
"Al final ha sido una sensación parecida, contra el mismo rival. La verdad es que Flick ha estado siempre conmigo, me ha apoyado como un padre en este proceso y también en la otra lesión que tuve, y le estoy muy agradecido, porque siempre he notado que confiaba en mí. Estoy muy feliz con él y espero que siga muchos años más aquí", ha declarado a la conclusión del partido.
Pese a que de esta segunda lesión ha tardado casi la mitad en recuperarse que la primera, Gavi considera que el proceso de rehabilitación ha sido "mucho más duro que la otra vez".
"La verdad es que lo he pasado bastante mal, el proceso ha sido más doloroso y me ha costado más el día a día", ha confesado el centrocampista del Barça a quien, sin embargo, no le va a quitar nadie haber vuelto a sentirse tan querido de nuevo a su vuelta.
"La sensación que he vivido con el Camp Nou, mi gente, la afición y con todos mis compañeros es única y estoy muy feliz", ha subrayado Gavi, al que se le ha vuelto a ver metiendo el pie y yendo a cada balón dividido como si no hubiese pasado el tiempo.