Escuchar el himno de su país y que sea coreado por una gran tribuna genera una emoción inexplicable, es imposible evitar que la piel se ponga de gallina y, en muchos casos, hasta llorar. Precisamente, eso fue lo que ocurrió con el centrocampista Die Serey, jugador de la selección de Costa de Marfil.
Minutos después se dio que el marfileño había perdido a su padre dos horas antes del encuentro con Colombia. Sin embargo, a través de su cuenta de Instagram el jugador lo negó y confirmó que su padre falleció en el 2004, agregó que su emoción era solo por el orgullo de representar a Costa de Marfil.
FUENTE: Redacción Internet