ver más
RPC TV Panamá
Deportes 24 de diciembre de 2010 - 14:00

Atleta paraolí­mpica recupera uso de piernas

AMSTELVEEN, Holanda (AP). El espí­ritu competitivo de Monique van der Vorst salió a flote cuando perdió el uso de las piernas cuando era adolescente. Ganó dos medallas de plata en los Juegos Paraolí­mpicos de Beijing, y aspiraba al oro en Londres 2012.

Esos sueños se esfumaron, porque se cumplió otro: empezó a recuperar el uso de las piernas y ahora puede caminar.

Van der Vorst disfruta cada paso por la nieve, cada vez que sube una escalera, la capacidad de mirar a la gente al rostro, de pie.

La holandesa de 26 años dice que este año no necesita la Navidad: "Cada dí­a fue especial", afirmó.

Pero su regalo también significa que, más de una década después de reinventar su vida, tiene que volver a realizar ajustes. En los Juegos Paraolí­mpicos de Londres, esperaba ganar el oro en ciclismo de manos y carreras en sillas de rueda. Ahora que puede caminar, no puede competir.

Competir "era una gran pasión", le dijo a la AP en su apartamento, repleto de medallas y recuerdos de sus competencias. "Es difí­cil porque tengo que volver a encontrar un propósito en mi vida".

Los que la conocen como competidora, entienden sus sensaciones encontradas.

"No es fácil para ella, porque tiene que despedirse de las Paraolimpiadas", comentó Andre Cats, jefe del organismo paraolí­mpico holandés. "Pero la respaldamos para que pueda realizar la transición".

Van der Vorst era una destacada atleta de hockey sobre césped a los 13 años, pero siempre se torcí­a un tobillo. Indicó que una operación para corregir el problema salió mal y después "se me hinchó la pierna, se puso morada y frí­a, se llenó de lí­quido que quedó ahí­". Indicó que no podí­a mover la pierna, incluso después que se drenó el lí­quido.

Indicó que los médicos todaví­a no están seguros de lo que ocasionó que perdiera el uso de la pierna. Al año siguiente, tampoco podí­a mover la pierna derecha.

"Afectó mis músculos y nervios y todo en la pierna. La gente no entendí­a qué pasaba".

"Tratamos todo lo posible con mi familia, pero mi pierna estaba paralizada. Así­ que llegó el punto en que no serví­a de nada" seguir buscando explicaciones médicas. Nunca recibió una explicación clara. Van der Vorst rehusó una solicitud de la AP para hablar con sus médicos de la década de los 90, alegando asuntos de privacidad.

El manociclo, un vehí­culo de tres ruedas que es impulsado por los brazos, la ayudó a redescubrir la alegrí­a por competir. Van der Vorst compitió en su primera carrera de manociclo en 2000, a los 15 años.

"Me dio confianza. Aprendí­ a pensar en las posibilidades, no en las limitaciones", indicó.

Las autoridades del deporte paraolí­mpico certificaron su parálisis y le permitieron competir en la categorí­a para atletas con pérdida completa o parcial del uso de las extremidades inferiores.

Van der Vorst compitió en Beijing utilizando un protector de cuello, luego de que un automóvil la atropelló mientras entraba en Florida.

La holandesa cree que otro accidente en marzo tuvo algo que ver en su recuperación.

En la isla española de Mallorca, un ciclista la chocó por detrás en una carrera. El impacto la arrojó al suelo, y sus piernas empezaron a moverse con espasmos.

Pronto empezó a sufrir dolor de espalda y fue hospitalizada, para luego emprender una larga rehabilitación.

En junio, recordó, empezó a sentir un cosquilleo en el pie izquierdo. Las piernas estaban delgadas a raí­z de los años de no usarlas, pero poco después podí­a sentirlas ambas. En primera instancia, sólo le dijo a su médico, ni siquiera a sus padres.

"No hay forma de explicarlo. Sentir algo en las piernas, donde antes no sentí­as nada", relató.

El próximo paso fue ponerse de pie. Utilizó sus poderosos brazos para levantarse entre mesas y colgar las piernas, aumentando la presión poco a poco, fortaleciendo las piernas y recuperando el balance.

Así­ fue avanzando hasta caminar.

"Monique realizó un gran esfuerzo mental", dijo el encargado de su rehabilitación, el doctor Christof Smit, a la televisión holandesa. Rehusó ser entrevistado para este reportaje.

Indicó que el choque "aparentemente destapó el bloqueo y empezó la recuperación. Es difí­cil explicarlo médicamente".

Van der Vorst todaví­a no puede correr, pero esa es su meta.

"Sueño con competir en el Ironman como atleta normal", afirmó.

___

La reportera médica de AP, Maria Cheng, contribuyó con este despacho.

FUENTE: Agencia AP

En esta nota:

Las Más Leídas

Recomendadas
Últimas noticias