BEIJING (AP). Lejos del enfrentamiento bélico entre sus países que dejó cientos de muertos y miles de desamparados, Georgia derrotó el miércoles a Rusia 10-21, 22-20, 15-12 en el torneo de vóleibol de playa de los Juegos Olímpicos con un pareja de jugadoras brasileñas.
La guerra distante dio un ambiente tenso al partido de un deporte que normalmente es alegre y atractivo.
Las jóvenes brasileñas, que apenas saben del país por el que juegan, adoptaron esa nacionalidad ya que no podían jugar por Brasil debido a la norma que impide la participación de más de dos parejas por país.
Ahora, esperan dar a su país adoptivo una medalla.
"Tuvimos que hacer esfuerzos extra por el pueblo georgiano", dijo Santanna, que hizo sólo dos viajes a Georgia a obtener el pasaporte. "Les doy mi fuerza y lucho aquí como ellos luchan allá",
"Hoy me siento georgiana", dijo.
En un partido transmitido en directo a Georgia y que atrajo la atención de la prensa como si hubiese sido la final, las brasileñas derrotaron a Alexandra Shiryaeva y Natalya Uryadova.
Hasta entonces, el vóleibol de playa había atraído escasa atención en su larga etapa preliminar.
Santanna dijo que apenas durmió la noche anterior pensando en el partido y en el pueblo georgiano, del que recibieron numerosos mensajes.
"Sabía que era un partido importante para el pueblo de Georgia", dijo.
La mayoría de los periodistas estaban más interesados en cómo las jugadoras veían el conflicto por ruso-georgiano en Osetia del Sur.
"Sólo queremos que termine el conflicto", dijo Shiryaeva. "Toda la historia entre nosotros ha sido amistosa".
Uryadova agregó: "Si ellas fueran georgianas, ciertamente el conflicto habría tenido influencia. Pero no son".
Santanna replicó con gracia: "Jugamos un buen partido. Quiero felicitarlas y no quiero que haya guerra entre nosotros".
Las brasileñas adoptaron los apodos de Saka y Rtvelo, por afecto a su nuevo país. Y cuando las bombas rusas comenzaron a caer y la delegación georgiana proyectaba regresar a casa, ellas también se irían.
Finalmente, la delegación permaneció en Beijing.
FUENTE: Agencia AP