LEBANON, Pensilvania, EE.UU. (AP). Plaxico Burress estaba suspendido el fin de semana, cuando su equipo fue eliminado en la postemporada, pero al menos, el receptor de los Giants de Nueva York se anotó el miércoles una pequeña victoria en los tribunales.
Burress sólo tendrá que pagar 1.700 dólares al comerciante de autos, un monto que parecería una bicoca para el jugador, quien fue la estrella del Super Bowl más reciente.
"Esto no tiene nada que ver con cuánto dinero gana él", dijo el abogado de Burress, Matthew T. Croslis, tras la decisión del jurado. "Tiene que ver con... lo que es correcto".
La presencia de Burress en Lebanon, Pensilvania, causó revuelo.
El testimonio de más de tres horas fue visto por funcionarios de la corte, seguidores de Burress y demás curiosos, quienes estaban más interesados en la oportunidad de ver al jugador y en convencerlo de que les diera un autógrafo.
El jurado emitió su veredicto tras apenas una hora de deliberaciones.
Decenas de personas siguieron a Burress a su salida de la corte. Burress, quien no habló con la prensa, firmó sólo un par de autógrafos.
Durante los testimonios, el comerciante Frederick Laurenzo y Burress presentaron declaraciones contradictorias.
Laurenzo dijo que habló con Burress por teléfono y el jugador entendió que debía cumplir con presentaciones promocionales de parte de su comercio de autos, a cambio de usar una Chevrolet Avalanche 2004. Burress accedió también a que nadie más condujera la furgoneta, dijo Laurenzo.
Burress testificó que había pedido a su agente conseguirle un vehículo en marzo del 2006, cuando estaba en su primer entrenamiento de pretemporada con los Giants, luego de ser cedido por los Steelers de Pittsburgh. Sin embargo, añadió que desconocía de cualquier obligación o condición por el uso de la furgoneta, y negó haber hablado con Laurenzo.
Varios meses después, la policía de Nueva York decomisó el vehículo, en relación con un hecho en el que los agentes vieron a dos hombres, quienes abrieron fuego dos veces desde dentro de la furgoneta, en una calle del Bronx, la madrugada del 20 de agosto del 2005.
Los agentes incautaron dos pistolas calibre 9 milímetros y detuvieron a dos personas, incluido un primo de Burress, a quien el jugador había prestado el vehículo, informó la policía.
FUENTE: Agencia AP