LONDRES (AP). Regresó a las pistas hace algo más de un año tras una larga ausencia. Su vida en un hogar pobre ha estado lejos de ser fácil.
El atleta oriundo de la provincia de Esmeraldas, en la costa noroccidental ecuatoriana, sorteó el miércoles una serie ganada por Usain Bolt para meterse a la final de esa prueba de velocidad.
El ecuatoriano, de 22 años y quien se había clasificado un día previo a la ronda de semifinales con el mejor tiempo en las preliminares, cruzó tercero después de Bolt y el sudafricano Anaso Jobodwana. Bolt, dueño del récord mundial, prácticamente trotó en los últimos 50 metros al cronometrar 20.18 segundos, Jobodwana siguió con 20.27 y luego Quiñónez con 20.37.
El ecuatoriano corrió al lado de Bolt y no pareció intimidarse ante el fenomenal jamaiquino.
"Es un ser humano como cualquier otro", dijo. Pero "fue sensacional lo que pasó".
Nunca antes en su vida había estado tan cerca LOS reflectores.
Pero más que impresionado por correr al lado del hombre más veloz del mundo, Quiñónez salió de la prueba con la incertidumbre sobre si había alcanzado clasificarse. Pasó un tiempo para cerciorarse de que había pasado a la final.
"Soñaba con llegar a la meta entre los ocho mejores (avanzar a la final), con velocistas como Bolt", dijo el ecuatoriano. "Esto no ha sido fácil".
Por problemas familiares de los que no entra en detalles, el velocista andino se alejó de las pistas alrededor de dos años y decidió regresar en mayo de 2011.
Viajó a los Juegos Panamericanos de Guadalajara del año pasado y finalizó sexto en los 200 metros, e integró el relevo de su país 4x100, que llegó quinto.
En una provincia dedicada a la exportación de camarones y de banano, Quiñónez tuvo que trabajar en esas actividades en su adolescencia para ayudar a su familia.
"Después de pasar trabajo, quería volar en Londres y lo estoy logrando. Además dejar a mi país en lo más alto", expresó.
Los ecuatorianos consideran que su joven velocista está volviendo a regresarle la sonrisa y las esperanzas al atletismo de ese país a nivel olímpico, que tiene como gloria la consagración de Jefferson Pérez en la marcha en Atlanta 1996.
Quiñónez no esperó mucho para darse a conocer a lo grande en Londres, ya que en las preliminares del martes avanzó a semis con el mejor tiempo, incluso, superó el registro del gran Bolt, al cronometrar 20.28. De paso pulverizó el récord de su país.
La final de los 200 metros se disputará el jueves.
FUENTE: Agencia AP