ESTAMBUL (AP). Brasil se despidió del mundial de básquetbol tras un vibrante partido frente a Argentina. El equipo brasileño dejó en Turquía una buena imagen, pero sobre todo sentó las bases de un futuro prometedor para un objetivo ambicioso: los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Cuatro años después, logró tres victorias y avanzó a segunda ronda, donde la veterana Argentina y un inmenso Luis Scola, con 37 puntos, le apearon del torneo.
"Fue un partido de mucha emoción. Estamos muy orgullosos de lo que hicimos en el campeonato", dijo el base Huertas. "Desafortunadamente teníamos a Scola en frente".
"Estábamos ilusionados, convencidos de nuestras posibilidades, pero no hemos tenido suerte", añadió un abatido Splitter.
Digerida la derrota, se abre un futuro prometedor para Brasil. Y Londres 2012 podría ser la cita ideal, la soñada por cualquier jugador de básquetbol, para dar un pasito más y codearse con la elite internacional.
Los brasileños ya demostraron en Turquía que son capaces de ganarle a cualquiera. De hecho, tuvieron a Estados Unidos contra las cuerdas en primera ronda y cayeron en ajustado final 70-68.
Además, la mejor generación brasileña de los últimos años está dirigida por un técnico campeón olímpico en 2004, el argentino Rubén Magnano.
"Hemos iniciado un camino juntos y esto es sólo el principio", comentó Magnano. "Ahora, tenemos una mezcla de sensaciones: tristeza por la eliminación, pero alegría por cómo hemos llegado hasta aquí".
Brasil deberá pelear la clasificación para los Juegos Olímpicos y tiene armas y juventud para hacerlo. Splitter y Varejao, ambos en la NBA, son un seguro bajo los tableros. Además, cuenta con la explosividad individual de Barbosa, otro NBA, y la excelente dirección de Huertas, sin olvidar otros jugadores como Nene, ausente del torneo por lesión.
Pero, como se ha visto en Turquía, Brasil no es sólo un poderoso quinteto inicial. Magnano dispone de un banquillo profundo, con tiradores como Marcelo Machado, Alex García, Marcus Vinicius o Guilherme Giovannoni que siempre suman puntos.
En el mundial, Barbosa fue el máximo anotador del equipo con un promedio de 16,2 puntos por encuentro. Splitter anotó 12,8 y Huertas 11,2.
Varejao, una de las estrellas de Brasil, tuvo una actuación más discreta. Una lesión en el tobillo poco antes de comenzar el torneo le impidió disputar los tres primeros partidos del mundial. En su reaparición, el ala-pívot de los Cavaliers de Cleveland acusó la falta de ritmo.
FUENTE: Agencia AP