ESTAMBUL (AP). Puerto Rico se marcha del mundial de básquetbol con una sola victoria, víctima de sus propios errores en los momentos decisivos y de la lesión de Carlos Arroyo, uno de sus jugadores más importantes.
"Hay que felicitar a Costa de Marfil", señaló el alero Angel Vassallo. "Sabíamos que teníamos que ganar si queríamos avanzar, pero fueron mejores que nosotros".
Un triple empate en la parte baja del Grupo C terminó favoreciendo a China, que logró el último boleto a los octavos de final gracias a un mejor promedio de puntos.
El equipo de Manolo Cintrón no supo decantar la balanza a su favor en los partidos igualados y lo pagó caro frente a tres de las potencias más destacadas del básquetbol europeo: Rusia, Grecia y Turquía. En el lado positivo, el base José Juan Barea y Vassallo, máximos anotadores del equipo, confirmaron que son jugadores de proyección internacional.
Puerto Rico calcó los mismos errores en su debut frente a Rusia y en su segundo partido ante Grecia. Dominó el juego durante varios períodos, pero no supo aguantar la ventaja.
El equipo se vino abajo en el último parcial, con errores inexplicables en ataque y demasiadas faltas personales, que los rivales aprovecharon desde la línea de tiros libres. Frente a Rusia terminó cediendo por nueve puntos (75-66), contra Grecia la diferencia fue de escasamente tres (83-80).
"No jugamos bien en ataque y eso es un problema para un equipo cuya mejor arma es el ataque", reconoció el pívot John Peter Ramos.
La derrota frente a Rusia vino acompañada de la lesión de Arroyo. El base del Heat de Miami sufrió un fuerte golpe a la altura de la cadera izquierda, que le apartó del resto de la competición. La baja de Arroyo dejó a Barea prácticamente solo en la dirección del equipo y el joven base de los Mavericks de Dallas terminó acusando el cansancio.
Sin Arroyo, Puerto Rico sumó su primera y única victoria del torneo frente a China (84-76) en el ecuador de la fase de grupos. El triunfo daba dos oportunidades a los de Cintrón para certificar el pase a segunda ronda.
Pero fallaron en ambas.
La primera fue contra el anfitrión Turquía. Un encuentro complicado, no sólo por la calidad de los turcos, sino por la dificultad añadida de soportar la presión de una de las aficiones más ruidosas y encendidas del viejo continente.
Puerto Rico no se arrugó y estuvo a punto de dar la sorpresa, aunque el último parcial volvió a pasarle factura. Vassallo anotó dos triples consecutivos a falta de un minuto, pero Turquía terminó llevándose el triunfo por un estrecho margen de sólo dos puntos (79-77).
"Fue un partido igualado. Hicimos un gran esfuerzo, pero no pudimos aguantar hasta el final", comentó al alero Nathan Peavy.
Puerto Rico quemó su último cartucho frente a Costa de Marfil. La selección africana, que no había ganado un solo partido, superó al conjunto boricua en intensidad. La selección puertorriqueña, cansada y falta de chispa, fue a remolque durante los 40 minutos y nunca encontró un resquicio para la remontada, escribiendo un inesperado epílogo a su andadura en Turquía.
En el plano individual, Barea, 26 años, se consagró como el jugador más importante de Puerto Rico y se convirtió en el máximo anotador del equipo con una media de casi 17 puntos por partido. Vassallo, en segundo lugar, promedió 15,2 y el pívot Ramos 10,4.
FUENTE: Agencia AP