BUDAPEST (AP). Felipe Massa se perdió el domingo otra oportunidad de subir a la punta del campeonato de pilotos, esta vez por un problema de motor, muy cerca de la meta. Lo que ni el brasileño ni su escudería Ferrari perdieron fue la confianza.
Las posibilidades de Ferrari habían sido cuestionadas luego de una serie de malos resultados. Pero la actuación de Massa y el tercer lugar del finlandés Kimi Raikkonen en Hungría han infundido optimismo a la escudería.
"Todavía necesitamos trabajar muy duro en el desarrollo y la fiabilidad del auto. Pero incluso en el peor de los escenarios, como éste, todavía estamos absolutamente en la pelea por el campeonato", dijo Massa, de 27 años. "Seguimos en la lucha. Vamos a trabajar mucho durante la pausa" antes de la siguiente carrera.
La decepción de Massa por el abandono fue todavía mayor después de su sobresaliente largada, cuando aceleró para rebasar a Kovalainen desde el tercer puesto, antes de superar al británico Lewis Hamilton, quien salió primero, en la segunda curva.
Así, Massa se colocó de líder. Y después de que un pinchazo en un neumático relegó a Hamilton al décimo sitio, Massa tomó una ventaja de 15 segundos sobre Kovalainen.
Parecía que haría falta un mero trámite para que Massa se apuntara su noveno triunfo de por vida, pero luego vino el percance.
"Todos estamos muy tristes por Felipe, porque hoy hizo, en mi opinión, la mejor carrera de su vida", dijo el director de la escudería Ferrari, Stefano Domenicali. "Fue fantástica la forma en que atacó y en que corrió la carrera. Estamos muy decepcionados por eso".
FUENTE: Agencia AP