MONTEVIDEO (AP). Los recuerdos de Pelé y Alberto Spencer rondarán la próxima final de la Copa Libertadores en la que se enfrentarán dos equipos legendarios: Santos de Brasil y Peñarol de Uruguay.
Santos, con Pelé como genio y figura, le aguó la fiesta a Peñarol en la final de 1962 y le cortó la posibilidad de su tercera copa consecutiva, tras los éxitos en las finales de 1960 contra Olimpia de Paraguay y al año siguiente ante Palmeiras de Brasil.
Medio siglo ha pasado desde aquellos choques iniciales del torneo, pero la emoción es igual.
Peñarol, cinco veces campeón de América, se clasificó el jueves a su décima final de la Libertadores, rompiendo el récord de nueve finales que compartía con Boca Juniors.
El club "aurinegro" es el tercero más ganador de la Libertadores, sólo superado por los siete títulos de Independiente y los seis de Boca.
El actual técnico de Peñarol, Diego Aguirre, busca su segundo título de la Libertadores con el equipo, aunque el primero lo consiguió como jugador.
Aguirre fue el autor del gol en tiempo extra con el que Peñarol le ganó la final de 1987 al América de Cali, club colombiano en el que jugaba Ricardo Gareca, hoy timonel del equipo al que Peñarol eliminó el jueves en semifinales: Vélez Sarsfield.
En otras palabras, Aguirre le ganó la partida a Gareca como jugador y ahora como entrenador.
La madrugada del viernes, de intenso frío, cobijó a miles de fanáticos que salieron a las calles a festejar la clasificación de Peñarol, mientras retumbaron los cohetes en la capital uruguaya.
El "viejo león", que comenzó el torneo sin casi ser tomado en cuenta, volvió por sus fueros y ahora en 180 minutos, ante Santos, buscará reverdecer laureles. Ahora, sin el ecuatoriano Spencer, máximo goleador de la Copa e ídolo "aurinegro".
FUENTE: Agencia AP