PARIS (AP). Aficionados franceses en París se quejaron y abuchearon a su propio equipo el martes, y hasta aplaudieron a Sudáfrica, mientras veían el partido del Mundial que llegó después de la disputa pública que dejó al país avergonzado y aterrado.
La multitud celebró ruidosamente cuando el francés Florent Malouda anotó el primer gol del equipo en el torneo. Pero los aficionados también aplaudieron cuando el francés Yoann Gourcuff recibió una tarjeta roja y cada vez que Sudáfrica marcó hubo una mezcla de vítores y abucheos.
"Mucha gente va por Sudáfrica ahora", dijo Angelique Jurquit, una periodista de 23 años. "Los franceses están disgustados con los resultados de su equipo, así que esto (aplausos) es un poco para burlarse de Francia".
"Es divertido, Francia no vale nada", dijo Victor Malamoud, un parisino de 17 años.
Los problemas comenzaron para los galos cuando Nicolas Anelka insultó a su entrenador y fue expulsado de la selección francesa el sábado. Luego los jugadores protestaron por su expulsión y se rehusaron a entrenar el domingo.
Una vendedora en la tienda deportiva más grande de Paris, Decathlon, dijo que las ventas de las camisetas de Francia habían caído a un mínimo desde que el drama comenzó. Las ventas fueron "continuas" hasta mediados de junio, con 113 vendidas entre el 22 y 18, dijo Christelle Couleuvre.
Desde el domingo, cuando el equipo se rehusó a entrenar, están vendiendo "casi nada o muy poco", unas 19, dijo.
El entrenador Raymond Domenech es blanco de los aficionados, que se sienten traicionados. En Facebook surgieron grupos como "Fiesta de despedida para Domenech", que ya tenía cientos de miles de seguidores diciendo que asistirían. El lugar: "toda Francia".
FUENTE: Agencia AP