RUSTENBURGO, Sudáfrica (AP). Eslovaquia y Nueva Zelanda, dos desconocidos en el Mundial, están interesados en demostrar que no van a ser carne de cañón cuando se enfrenten el martes por el Grupo F.
Nueva Zelanda está regresando al Mundial por primera vez desde su debut en 1982.
Pero el capitán y defensa central de Nueva Zelanda Ryan Nelsen, quien juega en el Blackburn de la liga inglesa, insiste en que el fútbol de su país ha crecido en calidad desde entonces. Otros cinco jugadores del equipo militan en Inglaterra, aportando una experiencia que esperan que lleve al equipo a nivel más alto.
"No somos unos novatos", dijo Nelsen. "Los muchachos están confiados, tenemos delanteros que son muy buenos y compiten en buenas ligas, también los defensas y los mediocampistas".
Eslovaquia puede apuntar a los impresionantes resultados que obtuvo en la fase clasificatoria, cuando sorpresivamente derrotó a equipos favoritos del grupo como la República Checa y Polonia, como evidencia de sus posibilidades en Sudáfrica.
"Vamos a jugar un buen fútbol y a luchar por un puesto en la segunda fase", dijo el entrenador de Eslovaquia Vladimir Wiess después de un amistoso en el que recientemente vencieron 3-0 a Costa Rica.
Aun así, los eslovacos y los "kiwis" no tienen el pedigrí de sus adversarios en el Grupo F. Deben medirse con el campeón mundial Italia y Paraguay, que está jugando su octava Copa del Mundo. Solo dos países avanzan a los octavos de final.
Eslovaquia no tiene a su mediocampista Miroslav Karhan, de 33 años y el jugador más experimentado, quien fue excluido por una lesión en el tendón de Aquiles.
Los artilleros Filip Holosko y Robert Vittek también están recuperando su condición física después de haber estado lesionados. Eso significa que el volante del Sparta de Praga Juraj Kucka, quien no participó en la fase eliminatoria pero anotó en el empate 1-1 de Eslovaquia contra Camerún el mes pasado, puede figurar en el estadio Royal Bafokeng.
El defensa central del Liverpool Martin Skrtel ha regresado a los entrenamientos normales después de fracturarse el pie en febrero y el capitán Mark Hamsik del Napoli también sanó de una dolencia muscular.
El mediocampista del Manchester City Vladimir Weiss, hijo del entrenador, dijo que el rendimiento frente a Costa Rica ha impulsado al equipo.
"Obviamente vamos a tratar de ganar los tres puntos" contra los neocelandeses, dijo.
Nueva Zelanda está en el puesto 78 de la clasificación de la FIFA y es visto como el equipo más débil del grupo, que aprovechó que Australia se cambió a la Confederación Asiática después del Mundial 2006 para ganar fácilmente el torneo eliminatorio regional, en el que compiten principalmente pequeñas islas del Pacífico. Luego le ganó a Bahrein, el quinto lugar en la clasificatoria asiática, para llegar a Sudáfrica.
El reto ahora es mejorar los resultados que obtuvo hace 28 años cuando perdió los tres partidos de su grupo.
Pero el defensa cree que la victoria de 1-0 sobre Serbia, el número 15 del mundo, en un amistoso en Austria el mes pasado mostró que pueden hacerle frente a otros países.
"Pienso que este equipo es un poco diferente de la mayoría de equipos que Nueva Zelanda a tenido", dijo. "Hemos adquirido mucha experiencia entre el equipo y las cosas no nos intimidan tanto como alguna vez nos pasaba".
Shane Smeltz, quien anotó el único gol contra Serbia y fue el máximo goleador en la liga australiana en la temporada pasada, y el artillero del Middlesborough Chris Killen parecen ser las amenazas para la defensa eslovaca.
El partido se juega en el estadio Royal Bafokeng de Rustenburgo. El árbitro designado es Jerome Damon de Sudáfrica.
FUENTE: Agencia AP