SESTRIERE, Italia (AP). A cuatro días de iniciar los entrenamientos en la altura con miras a la Copa Mundial de Sudáfrica, varios jugadores italianos reportan problemas físicos, como dolores de cabeza, deshidratación, náuseas y dificultades para dormir. La falta de oxígeno típica de estas condiciones parece ser el mal menor.
"A partir de los 1.800 metros, es normal ser afectado por la altura", declaró el médico del equipo Enrico Castellacci. "En la altura uno se cansa más rápido si el cuerpo no está adaptado. La presión del oxígeno es menor y se aceleran el ritmo cardíaco y el respiratorio".
Los "azzurri" decidieron entrenarse en la localidad alpina de Sestriere porque algunos partidos de Sudáfrica se jugarán a más de 1.500 metros de altura.
El clima de Sestriere es parecido al del invierno sudafricano, soleado y cálido de día y mucho más frío de noche, cuando se registran temperaturas casi de congelación.
En esas condiciones, los italianos no sobrevivieron a la primera fase de la Copa Confederaciones del año pasado en Sudáfrica.
"Los jugadores se quejaban de que les faltaba el aire después de una corrida corta", declaró Castellacci.
Las montañas vecinas de Sestriere todavía tienen nieve.
"Es extraño alistarse para un Mundial en la nieve. Pero ayuda a prepararse para lo que se viene", expresó el capitán Fabio Cannavaro. "Los que estuvimos allí el año pasado nos acordamos del frío que hacía, y de la lluvia".
Alemania también se entrena en el norte de Italia, en tanto que Francia lo hace en los Alpes franceses.
Castellacci dijo que se están tomando las cosas con calma.
"A medida que el cuerpo se adapta a la altura, intensificaremos los entrenamientos", señaló. "En 15 días podremos entrenar a pleno".
Italia tiene pendientes partidos amistosos con México, en Bruselas, y con Suiza, en Ginebra. En ambos casos viajará y regresará en el día.
Los italianos debutarán en el Mundial ante Paraguay el 14 de junio, en el Grupo F, que completan Eslovaquia y Nueva Zelanda.
FUENTE: Agencia AP