JOHANNESBURGO (AP). Toma nota Brasil. El Chile que enfrentará el lunes por los octavos de final del Mundial no tiene nada del timorato equipo que los brasileños despacharon 4-1 en la misma instancia en Francia 1998.
Chile reaparece en una segunda ronda y nuevamente le toca Brasil, que por inercia intimida por el peso de sus cinco títulos mundiales, aunque en juego se ha apartado de la vistosidad de antaño.
Pero el despliegue ante España demostró que Chile no es un equipo que se acompleja y que tiene los fundamentos para dar la gran sorpresa en el estadio Ellis Park de Johannesburgo.
"Hemos tenido un buen ejercicio de aprendizaje", dijo el técnico de Chile Marcelo Bielsa cuando le preguntaron como iba a contrarrestar a Brasil tras la derrota contra España.
Bielsa entendió de inmediato las diferencias entre España y Brasil. Mientras España se ajusta a un estilo colectivo en el que tener siempre la pelota es una obligación, Brasil ahora es menos audaz pero contundente.
"En el fútbol actual la cautela es una virtud y el atrevimiento cotiza a la baja", dijo el entrenador argentino al valorar el fútbol que su colega Dunga ha impregnado en Brasil.
"Eso no es ni bueno ni malo, es una descripción de los hechos", añadió.
Así planteadas las cosas, se puede intuir que Chile saldrá a asfixiar a Brasil y así impedirle tener la comodidad para dictar la iniciativa.
La movilidad de Jean Beausejour y Alexis Sánchez por las puntas, más la reapariciones de Matías Fernández y Carlos Carmona en el mediocampo chileno, prometen darle a la Roja mayor profundidad a lo que se vio ante España.
Un referente inmediato es el 9 de septiembre del año pasado, cuando Brasil salió victorioso 4-2 en Bahía por las eliminatorias sudamericanos y aseguró el boleto al Mundial.
Fue un partido que Chile logró empatar transitoriamente a los 52 minutos tras verse abajo 2-0, pero dos goles de Nilmar sobre el último cuarto de hora marcaron la diferencia.
Siempre atrevido, Chile no especuló ante un adversario que en ese duelo echó de menos a Kaká, Luis Fabiano y Lucio por suspensiones y a Robinho por una lesión.
Por más que Chile echará de menos el lunes a sus defensores Gary Medel y Waldo Ponce por acumulación de tarjetas, el cruce promete ser de mucho vértigo.
"Imagino un partido abierto", dijo Beausejour. "Lo más probable es que nosotros no cambiemos ni un milímetro lo que hacemos, independientemente del rival, y ellos, con toda la tradición y toda la historia, también saldrán a atacar".
Rodrigo Millar, autor del descuento chileno ante España, opinó que la clave será evitar errores que abran el portillo para que Brasil clave el puñal.
"Sabemos que son equipos que cuando uno le da una pequeña ventaja ellos te la traducen a gol", dijo Millar. "Tenemos que estar mucho más concentrados".
"No será un Chile que le faltará el respeto, sino uno que hará su juego, el que va ir a presionar arriba, el que va ir a atacar por todas las líneas", remarcó el volante chileno Arturo Vidal.
FUENTE: Agencia AP