CARACAS (AP). La Confederación Sudamericana de Fútbol descartó el miércoles suspender el estadio del Caracas y sólo aplicó al equipo una multa de 10.000 dólares a causa de la violencia generada por las barrabravas en el partido de Copa Libertadores contra la Universidad de Chile.
"Se tomaron en cuenta los argumentos expuestos", dijo Esquivel, citado en un comunicado entregado a AP por la FVF.
"Hay que advertir que la idea inicial era la de suspender la cancha, pero finalmente se tomó en cuenta que esa es una instalación de la Universidad Central de Venezuela, en la cual hay problemas para que los cuerpos de seguridad accedan libremente" debido a normas legales que prohiben la presencia policial en el campus, indicó.
"La advertencia final que se decidió fue severa, es decir, que en un futuro no habrá consideraciones", acotó el dirigente venezolano. "Lo otro fue la multa de 10.000 dólares".
El 13 de abril, el duelo entre el Caracas y la Universidad de Chile se jugó en medio de grescas entre hinchas en las gradas. Antes del final del partido, los incidentes se trasladaron a los alrededores del estadio Olímpico de la capital.
La policía tuvo que utilizar balas de goma y granadas de gas lacrimógeno para dispersar a miembros de las barras bravas del Caracas, quienes en las calles aledañas al recinto arrojaron piedras y petardos a los seguidores de la Universidad de Chile.
El gobierno venezolano previamente anunció medidas severas para tratar de contener "el desbordamiento de las pasiones en el fútbol nacional", fenómeno que hasta hace pocos años era extraño en el país.
Las medidas buscarán desalentar las acciones de ese sector "minoritario de violentos que intentan destruir el esfuerzo del gobierno nacional, de la Federación Venezolana de Fútbol y de los clubes venezolanos para aumentar la práctica y la afición por este deporte", dijo la ministra de Deporte Victoria Mata, días después del incidente.
FUENTE: Agencia AP