MISSISSAUGA, Canadá (AP) — Thalía Mallqui agitó los brazos en señal de protesta. Desde una esquina, su entrenador lanzó uno de los cojinetes que se utilizan para solicitar que se revise cierta acción en video.
"Me cobraron una amonestación que no fue correcta", lamentó la luchadora limeña. "Si no me hubieran dado ese punto en contra, yo hubiera podido tener la medalla de oro".
La presea fue de plata, y pese a la acalorada discusión que siguió a la derrota ante la local Genevieve Morrison, Mallqui se mostró satisfecha minutos más tarde, en la zona mixta.
"Estoy feliz. Yo quería conseguir la de oro", dijo la joven de 28 años, quien además de destacar en la lucha, cursó estudios de ingeniería química en la Universidad del Callao. "Por ciertas circunstancias no se dio el triunfo, pero estoy feliz por esta medalla de plata".
Mallqui participó en sus primeros Juegos Panamericanos. Su carrera deportiva se interrumpió largamente, pero revivió en 2013, cuando conquistó el oro en el campeonato panamericano de la especialidad.
"Paré un tiempo porque tuve a mi bebé, pero como me gusta tanto la lucha regresé", relató.
Y es que este deporte es un asunto de familia. La hermana de Mellqui, Jenny, y su hermano Alfredo, compitieron también en Toronto.
"Tenía a mis hermanitos acá, que también están haciendo lucha. Mi esposo también está haciendo lucha y mi hijo de 6 años ya comienza", refirió.
Con semejante poderío físico y atlético en la familia, ¿se tornan peligrosas las discusiones?
"No, somos puro amor, nada más", indicó.
La colombiana Carolina Castillo se impuso a la ecuatoriana Angélica Bustos para quedarse con una de las preseas de bronce.
La estadounidense Alyssa Lampe apabulló a la cubana Yusneylys Guzmán para apoderarse de la otra medalla de tercer puesto.
FUENTE: LUIS RUIZ (Associated Press)