En los primeros minutos del debut de la Selección Mexicana en la Copa Oro, uno de los mejores jugadores del combinado tricolor tuvo que ser sacado de la cancha tras un fuerte golpe. Chucky Lozano ingresó al área grande con la intención de rematar un pase filtrado, pero la marca férrea de los defensores de Trinidad y Tobago lo hizo tropezar y chocar con el arquero. Tras el contacto, el mexicano quedó tendido en el pasto sin poder moverse y con la ceja abierta.
Al notar algo extraño en el Chucky Lozano, los jugadores que se encontraron cerca de él indicaron al juez que frenara el juego, pero no hizo caso. Y es que en la acción, la cabeza del mexicano se estrelló con la rodilla del arquero. No obstante, debido a que el contacto fue de frente, el cuello del mexicano tuvo un peligroso movimiento que pudo haber lesionado sus cervicales. Después, recibió otro golpe con el zapato de Marvin Phillip en su rostro y finalizó debajo de dos contrincantes.
Los jugadores que presenciaron la entrada, se acercaron a reclamar la indiferencia del juez central. Él, por su parte, decidió amonestar a Edson Álvarez por los airados reclamos antes de acudir a verificar el estado de salud de Lozano. Después de algunos instantes, las y los asistentes médicos ingresaron, pero notaron que el mexicano no podía moverse.
Finalmente, lo inmovilizaron con un collarín y lo llevaron fuera del terreno de juego. Su lugar en el cuadro fue ocupado por Efraín Álvarez. De acuerdo con los antecedentes de las lesiones acontecidas en el mismo recinto, Chucky Lozano habría sido trasladado al Texas Health Arlington Memorial Hospital, ubicado a tres kilómetros de distancia de la cancha del AT&T Stadium.