La Selección de Uruguay y la de Ghana se enfrentan el viernes 2 de diciembre, en partido que podría definir al segunda clasificado del grupo H de la Copa del Mundo Qatar 2022.
En la previa de este duelo entre ghaneses y uruguayos se hace imposible no acordarse de aquel encuentro que protagonizaron ambas selecciones en el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando el delantero Charrúa Luis Suárez detuvo un balón con la mano en la línea, que supondría la eliminación de los sudamericanos. La acción derivó en una pena máxima que los africanos fallaron y la Celeste se impuso luego en la tanda de penales.
Sobre este preciso tema opinó el propio Suárez ante la insistencia de la prensa este jueves desde Qatar.
El Suárez más sincero
Mano de 2010. "No debo pedir perdón por aquello. El jugador de Ghana (Asamoah Gyan) fue el que erró el penalti tras mi mano. Si hubiera hecho una entrada, con roja, o hubiera lesionado a un jugador, quizá hubiera pedido perdón, pero no por la mano. No fue mi fallo. No fue mi responsabilidad tirar el penalti".
Su aportación: "Pasan los años y físicamente no soy el mismo que antes, es evidente. Pero aún puedo aportar la calidad que me ha llevado hasta aquí y mi inteligencia para jugar. Quizá ya no tengo que tirarla larga y correr 30 metros, Eso lo pueden hacer Darwin o Maxi. Ahora debo intentar jugar con inteligencia. Este Mundial tiene un nivel físico y muy alto".
¿Su último partido mundialista? "No sé si voy a ser titular mañana, pero debo dar la cara en momentos complicados, que son los que nos tocan vivir tras las dos primeras jornadas. El uruguayo está acostumbrado a sufrir. Me molesta estar en esta situación porque tenemos calidad y jugadores para no estar así, pero el uruguayo siempre rinde en estas situaciones".
Supuesta crisis: "Cuando acaba un partido, se pueden decir palabras malinterpretadas luego. Lo que dijo Giménez ("no salimos a ganar", dijo) es lo que siente el equipo. No hay ningún entrenador que diga que no salgamos a ganar. Luego, el fútbol es de los jugadores. Las palabras de Cavani o Josema no eran un mensaje para el entrenador. Yo mismo dije en el vestuario que había que hacer autocrítica y salir a ganar mañana. Asumir el rol y saber que no hay excusas, rendir dentro de la cancha".
Brasil: "Ayer nos alegramos del triunfo argentino y también cuando gana Brasil. Somos pocos equipos sudamericanos e hinchamos el uno por el otro".
Sus errores pasados: "Yo me mandé una cagada con Chiellini y luego me disculpé y le di la mano. No puedes vivir con el pasado atrás y vivir en la revancha. No pasa nada por pedir disculpas".