RIO DE JANEIRO (AP). Una grave luxación en su hombro en febrero amenazó con terminar la carrera de Joselito Velásquez, pero el minimosca mexicano no estaba dispuesto a colgar los guantes y el sábado se estrenó con una clara victoria al arrancar el boxeo olímpico.
En febrero se dislocó el hombro en una pelea en Londres y el diagnóstico médico era lapidario, pero sacó fuerzas donde pudo y logró rehabilitarse casi milagrosamente. Hizo varios combates posteriores y aseguró el viaje a Río.
"Agradecido con Dios que a veces te pasan cosas malas, pero él mismo te recompensa con otras cosas", dijo Velásquez tras el combate en el pabellón de Riocentro. "Ahora estoy bastante motivado".
Velásquez peleará en segunda ronda contra Hasanboy Dusmatov el lunes, y anticipó que ya tiene un plan para enfrentar al uzbeco, con el que ha perdido previamente.
México recuperó así la sonrisa en el ring después del revés que sufrió más temprano Lindolfo Delgado en la división de los 60 kilogramos ante el profesional italiano Carmine Tommasone.
FUENTE: Associated Press