El argentino Braian Toledo, de 22 años, consiguió el pase a la final de lanzamiento de jabalina de los Juegos Olímpicos de Rio-2016, un año después de meterse también entre los mejores en el Mundial de Pekín-2015.
El joven argentino ya había superado su mejor registro de la temporada en el primer lanzamiento (78,99) y volvió a sobrepasarlo en el tercero y último (80,36).
Con ese mejor lanzamiento de 81,96 ocupó la quinta plaza de su grupo de clasificación, donde se impuso el alemán Julian Weber, que con su primer y único intento ya logró el billete a la final con 84,46.
El mejor de la ronda clasificatoria fue el trinitense Keshorn Walcott, que llegó a 88,68 metros.
Braian Toledo destacó que no había tenido buenos resultado en competencias en Europa recientemente, pero que eso nunca le desanimó a la hora de afrontar el desafío de Rio-2016.
"Venía teniendo no muy buenos torneos, un poco lo que le pasó a Germán Chiaraviglio (en el salto con garrocha, donde también alcanzó la final olímpica). No había tenido muy buenos resultados en Europa. En los entrenamientos iba bien, pero no podía plasmarlo luego", explicó.
- Preparación en Europa -
"Siempre tuve la esperanza de que el día era hoy. Mejoré mucho lo conseguido esta temporada. Es importante y ahora hay que pensar en la final", añadió.
Braian Toledo insistió en la importancia de pasar tiempo fuera de Argentina entrenando como una clave para seguir progresando en su carrera.
"Estar en Europa o fuera es muy importante en la preparación. Irme a vivir fuera igual es demasiado choque para mí, pero sí al menos pasar varios meses al año fuera. Es importante para progresar como hemos venido haciendo", dijo.
La final de lanzamiento de jabalina de Rio-2016 está programada para el sábado.
Argentina ya contó con un finalista en estos Juegos de Rio, Germán Chiaraviglio en el salto con garrocha, donde acabó undécimo el lunes, en una noche lluviosa donde falló tres veces ante la barra de 5,65 metros.
Chiaraviglio, igual que Toledo, ya había alcanzado la final hace un año en el Mundial de Pekín.
FUENTE: AFP