Los hombres y mujeres del equipo estadounidense de baloncesto han preferido las olas del mar al cemento de la Villa Olímpica, alojándose durante su estancia en Río de Janeiro en el crucero 'Silver Cloud'.
"Estaba oscuro y, de repente, se encendió", dijo Kevin Durant, asegurando que "fue como si Jesús volara sobre nosotros. Tengo ganas de volver y echarle un vistazo de cerca".
Tras aterrizar, fueron a alojarse en el lujoso crucero de 196 camarotes similar al que usó el equipo estadounidense en 2004 en Atenas.
"Está muy bien. Estamos en un hotel sobre el agua", aseguró Durant.
El escolta Klay Thompson, con el que Durant jugará la próxima temporada en los Golden State Warriors, también está contento con las vistas.
"Está bien. Es como estar en un hotel", dijo Thompson, precisando que "cada uno tenemos nuestra habitación. Tenemos una sala de juegos. Me gustan las vistas. Puedes salir y ver el agua y Río", abundó.
Los jugadores gozan de medidas de seguridad extremas y el barco supone una protección adicional.
"Está bien. Hacemos vida igual que cuando estamos en casa, sólo que en un barco", añadió el escolta Kyrie Irving.
"Yo no lo llamaría necesariamente un barco de recreo. Es un espacio privado para los hombres y mujeres de la selección estadounidense, para nuestro cuadro técnico", añadió.
"Y tenemos un barco prácticamente al lado del nuestro con nuestras familias y amigos. Para mí, esta muy bien. Me gusta sentarme en mi balcón mirando al agua", aseguró.
Tanto él como otros de sus compañeros quieren ver algunas competiciones olímpicas. Irving quiere presenciar la natación, mientras que Carmelo Anthony quiere ver jugar a la selección brasileña de fútbol.
FUENTE: AFP