BERLIN (AP). Usain Bolt es de otro planeta.
Ironía del destino o coincidiencia, Bolt rebajó 11 centésimas su anterior plusmarca mundial (9.69), lograda en los Juegos Olímpicos de Beijing precisamente tal día como hoy, un 16 de agosto, hace ahora un año.
En Berlín, se impuso con claridad a su gran rival, Tyson Gay, segundo, y a su compatriota Asafa Powell, tercero, en la carrera más rapida de todos los tiempos.
Bolt no cambió ni un ápice su ritual en el día elegido para romper una vez más la barrera de la superación humana.
Poco antes de la final, salió a calentar y, como siempre, bromeó con la cámara de televisión que presenta a los atletas ante las televisiones de medio mundo.
El espectáculo fue el mismo al que acostumbró al mundo en Beijing, sonriendo mientras se miraba ufano en las grandes pantallas del estadio.
Llegado el momento definitivo, no se movía un alma cuando Bolt salió despedido de los tacos.
El plusmarquista mundial y triple campeón olímpico de sólo 22 años tomó ventaja en seguida, ajeno al griterío ensordecedor de la grada jaleando a los atletas.
Corrió y corrió sin mirar atrás. Zancada larga, técnica depurada y una velocidad endiablada.
Al final, a punto de cruzar la meta hacia la gloria, Bolt miró de reojo a la derecha: Gay no estaba. Miró a la izquierda y vio el marcador electrónico.
Era un récord tan espectacular, tan impensable hace sólo unos años, que el público se llevó casi al unísono las manos a la cabeza en un gesto de incredulidad.
La marca era inhumana. Se desató la locura colectiva en el Estadio Olímpico de Berlín, el mismo en el que la leyenda del atletismo Jesse Owens conquistó cuatro medallas de oro, incluida la de 100 metros, en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.
Bolt supo en seguida que había vuelto a hacer historia y se golpeó el pecho varias veces reivindicando su condición de rey de la velocidad nada más cruzar la línea de meta y no unos metros antes, como hiciera aquel otro 16 de agosto en Beijing.
Prueba de la rapidez con la que se corrió la final del hectómetro es que Gay, segundo clasificado, marcó 9.71 segundos, a tan sólo dos céntesimas de la anterior plusmarca de Bolt.
Powell, por su parte, paró el crono en 9.84 segundos.
Con este registro, cabe pensar que Bolt lleva el mismo camino que hace un año. Su segundo objetivo en el mundial de Berlín: los 200 metros.
FUENTE: Agencia AP