LONDRES (AP). Las pistas atléticas, las piscinas y las canchas no serán los únicos lugares donde se ganarán y se perderán medallas en los Juegos Olímpicos de Beijing.
El Comité Olímpico Internacional promete poner en vigor el programa de control antidopaje más riguroso en la historia del deporte: habrá más pruebas, dentro y fuera de las competencias, y se pondrá más énfasis en la detección del uso de EPO y la hormona de crecimiento humano (HCH).
El COI planea usar una red de informantes e investigar cualquier dato que reciba de posibles tramposos. Además pedirá a las autoridades chinas que persigan a las personas que vendan drogas.
"Los deportistas (que usan estimulantes) saben que los vamos a perseguir. Es cada vez más difícil encontrar un lugar donde esconderse", afirmó el presidente del COI Jacques Rogge en una entrevista con la AP.
El COI se propone realizar 4.500 controles antidopaje en Beijing, comparado con los 3.600 de hace cuatro años en Atenas y un 90% más que en el 2000 en Sydney. Rogge dijo que habrá más de 700 análisis de sangre, incluidos 400 en busca de la HCH.
De todos modos, no hay garantías de que estos juegos serán más limpios que los anteriores pues todavía es posible burlar los controles o usar sustancias que no pueden ser detectadas.
Los controles comenzarán incluso antes de que los deportistas lleguen a Beijing, en sus propios países y lugares de entrenamiento. Durante las competencias, se le hará controles a los cinco primeros de cada justa y a otros dos deportistas elegidos al azar.
Las muestras de orina tomadas en 41 centros de recolección serán enviadas a un laboratorio ubicado cerca del Estadio Olímpico, donde habrá un ejército de 180 científicos y personal especializado disponibles para hacer análisis las 24 horas del día. Las muestras de sangre pueden ser conservadas hasta ocho años, lo que implica que podrán ser analizadas nuevamente cuando mejoren las técnicas de detección de sustancias prohibidas.
El COI endureció sus reglas y dispuso que todo atleta que no pase un control y sea suspendido por al menos seis meses será vetado para los Juegos Olímpicos de Londres en el 2012.
En Atenas hubo 26 casos de dopaje, incluidos dos deportistas que ganaron medallas de oro. Nunca antes se habían registrado más de los 12 dopajes de 1984 en Los Angeles.
Rogge dice que hoy resulta más difícil que nunca doparse sin ser detectado.
"El margen de maniobra que tienen los tramposos es más reducido que nunca", expresó.
Dopajes de figuras prominentes como Marion Jones, Floyd Landis, Tim Montgomery y Justin Gatlin le han restado credibilidad al deporte.
Rogge, no obstante, insistió en que "la gran mayoría de los deportistas son limpios".
Agregó que se calcula que apenas entre el uno y el tres por ciento de los controles dan positivo.
"Hay una minoría de gente que hace trampa y empaña la imagen de todo el deporte", dijo Rogge.
EPO, una hormona sintética que aumenta la resistencia estimulando la producción de glóbulos rojos, y la HCH, que da más fuerza y facilita la recuperación, son dos de las drogas preferidas de los deportistas tramposos.
Los controles de la EPO fueron instaurados en el 2000 en Sydney y los de HCH se hicieron por primera vez en los Juegos de Invierno de Turín, en el 2006. Hasta ahora no hubo ningún positivo.
El COI y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) dicen que los métodos de control han mejorado.
Los expertos, no obstante, afirman que sólo se puede detectar la HCH si fue usada en las últimas 48 horas, lo que implica que, en teoría, los deportistas la pueden emplear sin temores hasta dos días antes de la justa.
Por ello, se tratará de detectar esa droga mediante controles fuera de la competencia.
"No tiene sentido hacerlos durante la competencia" porque los deportistas pueden limpiar su organismo en 48 horas, dijo Rogge. Agregó que se pondrá énfasis en "ciertos deportes".
Otra debilidad de los controles es que no pueden detectar los casos en los que un deportista se hacen transfusiones de su propia sangre para aumentar los glóbulos rojos.
Los controles sorpresivos, fuera de competencia, son considerados la forma más efectiva de pillar deportistas que se dopan.
El COI ordenó a dos velocistas griegos, Kostas Kenteris y Katerina Thanou, que se sometiesen a análisis antes de la inauguración de los juegos de Atenas. Ninguno de los dos se presentó, aduciendo que habían tenido un accidente motociclístico. Pero fueron obligados a retirarse de los juegos y posteriormente suspendidos por dos años por dopaje.
Varios deportistas quedaron al margen de la justa de Beijing por doparse, incluidos 11 de los 14 integrantes del equipo griego de levantamiento de pesas a los que se les comprobó el uso de esteroides. Todos fueron suspendidos por dos años. Bulgaria, por su parte, retiró todo su equipo de levantamiento de pesas después de que 11 de sus miembros dieron positivo por esteroides.
El director general de la AMA David Howman dijo que "la responsabilidad de que un atleta no se dope no es del COI ni de la AMA, sino del país que los inscriben".
El COI aseguró que si hay indicios de actividades sospechosas en Beijing, le pedirá a la policía que intervenga, como hizo en los juegos de invierno de Turín, cuando las autoridades allanaron el cuartel general del equipo austríaco de esquí y confiscaron sustancias prohibidas y equipo para doparse con sangre.
"No llamaremos a la policía por casos individuales de dopaje", indicó Rogge. "Esto lo hacemos cuando hay gente que vende estimulantes, está en poder de grandes cantidades de sustancias prohibidas o ayuda activamente a otros deportistas a que se dopen".
Los expertos pronostican que la próxima gran batalla será contra el dopaje genético, o el uso de terapia genética para mejorar el rendimiento. El vicepresidente de la AMA, Arne Ljungqvist, dijo que figuras del deporte han expresado interés en el trabajo de científicos que buscan posibles curas genéticas para problemas musculares y otros males.
FUENTE: Agencia AP