La eliminación de Argentina en el Mundial de España ante Brasil abre numerosas incógnitas sobre el futuro del básquet albiceleste: ¿Quién será el próximo seleccionador?, ¿es el fin definitivo de la Generación Dorada?, ¿la nueva hornada de jugadores podrán repetir los éxitos recientes?
"Ya no tenemos el potencial de hace unos años", resumió el base Pablo Prigioni, uno de los veteranos del equipo, para explicar la actuación del equipo en España.
A la pérdida de calidad se une un futuro lleno de interrogantes. El seleccionador Julio Lamas aseguró antes del torneo que dejaría el cargo tras la cita mundialista para centrarse en su trabajo como entrenador del Obras Sanitarias de la liga argentina.
"Intuyo que el de hoy fue mi último partido en la selección", dijo en la conferencia de prensa tras le partido ante Brasil. Sin embargo, en los próximos días tiene pendiente celebrar una reunión con la Conferencia Argentina de Baloncesto (CABB) en la que los dirigentes podrían plantearle seguir hasta los Juegos de Rio.
De no continuar, la prensa argentina especula con que podrían sustituirle Sergio Hernández, actualmente sin equipo, o Nicolás Casalánguida, ayudante de Lamas en este Mundial.
Si bien el capitán Luis Scola confirmó que seguirá en la selección, parece más difícil que lo hagan los otros tres supervivientes del oro olímpico en Atenas-2004: Andrés Nocioni, Leo Gutiérrez y Walter Herrmann. También Pablo Prigioni, que se incorporó poco después a la Generación Dorada, podría dar un paso atrás a sus 37 años.
- Solo continúa Scola -
El mito Emanuel Ginóbili, ausente en España por lesión y también de 37 años, podría hacer un último esfuerzo para retirarse en la cancha, como merece, tras Rio.
Carlos Delfino, más joven, podría continuar, pero lleva dos años de lesiones que le impidieron también estar en España y que podría hacerle replantear su carrera.
Argentina acudió a España con un equipo que mezclaba veteranía con juventud, con una nueva hornada de jugadores que deben tomar el relevo de los más experimentados: encarnada por Matías Bortolín, Marcos Delia, Tayavek Gallizzi, Franco Giorgetti, Nicolas Laprovittola y Facundo Campazzo, pero solo estos dos tuvieron protagonismo en España, sobre todo el último, nuevo base del Real Madrid.
Son estos jugadores los que deberán acompañar a los algo más veteranos, como Marcos Mata o Selem Safar, en la complicada tarea de sustituir a la generación más exitosa del básquet argentino.
De momento, en España han demostrado que aún están muy verde, pero el Mundial puede servirles de experiencia valiosa para la próxima gran cita, el Preolímpico de 2015, en el que Argentina tendrá la complicada misión de lograr una de las dos plazas para los Juegos de Rio.
- A por una plaza para Rio -
Y equipos como México o la República Dominicana vienen demostrando desde hace pocos años que ya han dejado de ser meras comparsas en el baloncesto mundial.
Tampoco está claro qué pasará con la CABB (federación argentina), ahora intervenida por las irregularidades financieras de la anterior dirigencia. Una situación que llevó a Scola a amenazar con no ir a España si no había cambios. En los próximos meses debería resolverse el estado de provisionalidad que vive la federación.
Curiosamente, todo ello coincide con la llegada a la presidencia de la FIBA de Horacio Muratore, elegido en la víspera del Mundial. Las horas más inciertas del básquet albiceleste en las últimas décadas coinciden con el momento en el que un argentino ostenta el cargo más importante en el deporte de la canasta.
FUENTE: AFP