El británico Chris Froome, doble vencedor del Tour de Francia (2013, 2015), calificó este sábado de "último halago" las sospechas de dopaje que se ciernen sobre él sistemáticamente.
Durante la carrera el pasado julio, que ganó por segunda vez en tres años, Froome vio como se dudaba de sus actuaciones, sobre todo después de una aceleración espectacular en la cima de La Pierre Saint-Martin, en la décima etapa. Además, sufrió ataques durante la carrera en la que le lanzaron cerveza y orina, escupitajos, además de pancartas y gestos hostiles.
"Claro, yo sentí eso, que hizo que este Tour de Francia fuera duro. Cualquiera sentiría la presión con lo que pasó", estimó Froome, edad de 30 años.
"Si yo tuviera algo que ocultar o si tuviera una estrategia elaborada, sería algo que me molestase, mi mundo se caería en pedazos. Pero no guardo ningún secreto, no tengo nada de esconder", afirmó.
"Sí, es frustrante, pero debes volver al trabajo y dejar de pensarlo", concluyo el británico.
FUENTE: AFP