Zinedine Zidane fue designado oficialmente este martes como nuevo seleccionador francés, como relevo de Didier Deschamps, que ganó como técnico la Copa del Mundo de 2018, con un contrato hasta después del Mundial 2030.
"He tenido ofertas estos cuatro o cinco años para tomar un club, las he rechazado todas por la seleción. Era lo único que quería hacer tras mi experiencia con el Madrid", aseguró 'Zizou' en una rueda de prensa.
El presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Philippe Diallo, compareció junto a Zidane en la sede del organismo en París e hizo oficial un secreto mal guardado.
Zizou, de 54 años, regresa a la selección francesa 20 años después de su último partido, la final del Mundial de Alemania, la del famoso cabezazo al italiano Marco Materazzi que le valió la expulsión.
Además, vuelve a un banquillo cinco años después del último de sus pasos por el del Real Madrid, el único equipo que ha dirigido en su carrera, marcado por las tres Ligas de Campeones que encadenó en su primera etapa, entre 2016 y 2018, antes de regresar para una segunda prestación entre 2019 y 2021.
Pero, sobre todo, se sentará en un puesto que parece hecho para su persona, dado el aura que tiene en el país y en el fútbol francés.
Su nombramiento al frente de la selección era cuestión de tiempo y se ha retrasado sólo por la larga estancia de Deschamps en el puesto, catorce años en los que su excompañero en el equipo que ganó el Mundial de 1998 se hizo fuerte en el puesto, llevando a 'Les Bleus' a dos finales mundialistas consecutivas: la del título de Rusia y la de Catar 2022, en la que su equipo cayó ante Argentina.
Zidane rindió homenaje a su antecesor en la selección de Francia y aseguró que su objetivo será mantener la línea victoriosa iniciada por este.
Sobre su estilo de juego aseguró que estará inspirado por su paso por España.