El inglés Mason Greenwood lideró la reacción del Olympique Marsella con el panameño Michael Amir Murillo jugando los 90' minutos en Bruselas y sentenció con un doblete una remontada ante el Royale Union St. Gilloise (2-3) que acomoda al equipo francés entre los veinticuatro primeros de la Champions League a pesar del arreón final del cuadro local, que rondó la igualada, frustrada dos veces por el VAR.
Solo dos puestos separaban al cuadro belga del francés. Y por la diferencia de goles. Igualados a puntos, con tres derrotas y dos victorias, abordaron esta sexta fecha que no garantiza nada pero descarta a cualquiera. Así pasó con el Royale Union, que cae a la parte baja, casi sin tiempo de engancharse a la zona de supervivencia.
Y eso que el combinado de David Hubert, líder en Bélgica, se puso con ventaja a los cinco minutos, con un gol del israelí Anan Khalaili a pase del belga Rob Schoofs.
fue un espejismo porque el Marsella tenía acaparada la posesión mientras el equipo belga solo mantenía el tipo. Así, en veinte minutos, el equipo de De Zerbi dio la vuelta a la situación. Empató en el 15, en una jugada rápida de Greenwood, de tacón, a Igor Paixao, que centró a Aubameyang. El gabonés disparó y Kjell Scherpern paró el balón, pero el rechace lo cogió Paixao, que marcó la igualada.
La avalancha siguió. Timothy Weah ya pudo marcar el segundo, que llegó en el minuto 42, firmado por Steve Greenwood, que recogió la pelota en el centro del campo y llegó al área. Se apoyó en Aubameyang, que le devolvió el balón, y anotó.
La sentencia del partido - Champions League
El tercero ya fue a la hora de partido. Fue el doblete del inglés, que aprovechó un balón largo de Mattew O'Riley, se acomodó el balón, se deshizo de su marcador y cruzó la pelota al segundo palo, donde no llegó Kjell Scherpern.
Pero no se hundió el St. Gilloise. Al contrario. Los cambios de David Hubert surtieron efecto y en el minuto 71, un centro de Fedde Laysen desde la izquierda propició un mal despeje de puños de Gerónimo Rulli. La pelota cayó a Khalaili, que no perdonó.
Cinco minutos después, en plena avalancha, marcó por medio de Kevin Mac Allister un gol no subió al marcador. Tampoco, el del canadiense Promise David en el 89, también por fuera de juego. Aún así, rondó el tanto y un empate que mereció al final y que no llegó.
FUENTE: EFE