SAO PAULO (AP) — Si hay que empezar a sacar quinielas sobre el mejor jugador de la Copa del Mundo, Karim Benzema probablemente esté al frente.
A Benzema se le suele —o solía— descalificar por su supuesta indolencia, reproche siempre acentuado cuando se pelea con el gol. Un artillero cuyo puesto con la selección era cuestionado hace menos de un año, inmerso en una racha de 15 partidos consecutivos sin anotar con "Les Bleus".
Pero su orgullo fue tocado tras un amistoso ante Australia, en octubre pasado en el Parc des Princes. Luego que el técnico Didier Deschamps había prescindido del ariete el mes previo en las eliminatorias, Benzema salió de la banca y anotó el último tanto de la goleada 6-0.
La reacción de los aficionados fue de cierta indiferencia. "Hasta Karim anotó", fue el mensaje que irradiaron al aplaudirle con ironía.
Algo cambió desde entonces, y Benzema lleva nueve goles en sus últimos ocho partidos con la selección, incluyendo tres en este Mundial.
Digamos que se trata de la liberación de Benzema, ahora una pieza inamovible para Deschamps. No ha tenido timidez alguna para asumir el protagonismo en Francia, que en sus victorias 3-0 ante Honduras y luego 5-2 contra Suiza no da muestras de echar de menos Franck Ribery, el extremo que fue descartado por una lesión justo antes del viaje a Brasil.
"Estoy muy bien mentalmente, al cien, pero aún puedo mejorar", señaló Benzema tras al triunfo ante los suizos.
___
LA POSESIÓN VUELVE A FALLAR:
Hablando de ese partido, la verticalidad de Francia para el contragolpe fue extraordinaria. Si bien es una selección de la clase media, sin nada fuera de serie, Suiza es tradicionalmente un conjunto muy ordenado, sobre todo para defenderse.
Con Benzema, Olivier Giroud y Mathieu Valbuena llevando la batuta, la verticalidad del juego francés asusta, y de paso se mofó del dogma de la posesión, muy golpeado estos últimos meses.
Francia controló el balón un 43% contra el 57% de Suiza. Esto hizo recordar lo ocurrido en las semifinales de la Liga de Campeones, en la que Bayern Munich perdió 5-0 en el global ante Real Madrid, pese a ejercer un dominio de 64%.
Y la de Francia fue una vapuleada absoluta, en la que el marcador quedó algo decoroso al final cuando los franceses se relajaron.
___
TECNICOS CUESTIONADOS:
¿Por qué España e Inglaterra insisten en hipotecar sus futuros con dos entrenadores que se han equivocado tan estrepitosamente? Ambos quedaron fuera de carrera sin siquiera llegar al tercer partido.
Vicente del Bosque y Roy Hodgson son dos técnicos que son admirados por la franqueza a la hora de reconocer derrotas.
Pero el trajín de sus selecciones en Brasil dejó mucho que desear, superados por las circunstancias, con llamativos errores tácticos y hasta de manejo de personal.
España, el campeón vigente, ha encajado siete goles y debe ganarle a Australia para no redondear el peor Mundial de su historia. Inglaterra no sobrevivió la etapa de grupos por primera vez desde 1958.
Con respecto a Del Bosque en España, su primer pecado fue ser demasiado fiel a la vieja guardia de la selección, trayendo a 16 de los 23 jugadores que salieron campeones en Sudáfrica. Este era un equipo que desde hace meses destilaba "falta de hambre", como el volante Xabi Alonso diagnosticó luego de la derrota 2-0 ante Chile. Del Bosque estaba al tanto y no supo —o no se atrevió— hacer cambios drásticos ante la debacle inminente. Fatal en la goleada 5-1, el portero Iker Casillas fue confirmado para el segundo partido.
Pese a disponer a un talentoso grupo de jugadores, Hogdson esencialmente comprometió las posibilidades de Inglaterra, partiendo a su equipo por el medio. Le pasó ante Italia y luego frente a Uruguay, en sendas derrotas 2-1. La suya fue una propuesta audaz con Wayne Rooney, Daniel Sturrigde, Danny Welbeck y Raheem Sterlig como jugadores de ataque. Oscar Tabárez, su contraparte de Uruguay, sólo tuvo que rellenar el mediocampo, con un delantero como Edinson Cavani retrasado para marcar a Steven Gerrard, y dejar a Suárez como su única punta. Volantes de buen pie como Adam Lallana y Jack Wilshere vinieron a Brasil en plan anecdótico, ya que Hogdson prefirió el recurso de atacar por las bandas.
Por ahora, las señales que emiten los dirigentes de sus federaciones es que ambos seguirán al frente, con la vista puesta a la Eurocopa de 2016. Allá ellos.
FUENTE: ERIC NÚÑEZ (Associated Press)