ESTRASBURGO, Francia (AP). El presidente francés, Nicolás Sarkozy, defendió el jueves su decisión de asistir a la apertura de los Juegos Olímpicos en Beijing, alegando que sería equivocado "humillar" a China con un boicot.
"Creo que humillar a China no es la mejor manera de respetar los derechos humanos", explicó Sarkozy a sus críticos en el Parlamento Europeo. "No creo que usted pueda boicotear a 1.300 millones de personas, un cuarto de la población del mundo".
A pesar de la decisión de Sarkozy, las relaciones entre Francia y China se enfriaron esta semana cuando el embajador chino en París, Kong Quan, dijo que una posible reunión entre Sarkozy y el Dalai Lama este año tendría "consecuencias graves".
"Hay cosas que no diré porque China merece respeto, pero hay cosas que China no debe decirle a los países europeos", agregó Sarkozy ante el parlamento. "No le corresponde a China fijar mi agenda, ni decirme con quien me reuniré".
Los comentarios de Kong fueron ampliamente interpretados en Francia como una amenaza a las exportaciones e inversiones francesas en China. Durante una conferencia de prensa después de su discurso ante el parlamento, Sarkozy fustigó las palabras del embajador como "toscas" y "fuera de lugar".
El presidente estadounidense George W. Bush también ha decidido asistir a la apertura de los Juegos. Esta semana, Bush dijo que su ausencia sería una "afrenta al pueblo chino".
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha dicho que no asistirá a la inauguración, pero que asistirá a la clausura. La canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro canadiense Stephen Harper han dicho que planean ausentarse.
Sarkozy fue el primer dirigente internacional en plantear un posible boicot a las festividades olímpicas en protesta por la violenta represión china en el Tíbet, luego de los disturbios y las protestas que hubo allí en marzo.
Luego de mantener viva su amenaza durante meses, Sarkozy prometió el miércoles al presidente chino Hu Jintao que asistiría a la ceremonia del 8 de agosto.
Ambos mandatarios se reunieron en Japón durante un encuentro paralelo a la cumbre del Grupo de los 8 países más industrializados
Un boicot habría representado un duro golpe para el régimen comunista chino, deseoso de aprovechar las olimpiadas para mostrar el poderío y desarrollo del país. China controla el Tibet desde la década de 1950, cuando mandó tropas comunistas.
FUENTE: Agencia AP