CLEARWATER, Florida, EE.UU. (AP). El piloto severo que llevó a los Filis de Filadelfia a ganar su primera Serie Mundial en 1980 no podía contener las lágrimas el miércoles al hablar con la prensa sobre la muerte de su nieta de 9 años, la víctima más joven de un tiroteo el mes pasado en Arizona.
Green habló con la prensa unos 20 minutos y agradeció a todos el apoyo recibido luego de la muerte de Christina Taylor Green. La niña y cinco personas más murieron el 8 de enero cuando un hombre atacó a balazos una reunión entre ciudadanos locales y la congresista Gabrielle Giffords, afuera de un supermercado de Tucson.
"Ella representaba todo lo bueno de los niños y lo bueno de crecer en Estados Unidos", dijo Green, asesor del gerente general de los Filis, Ruben Amaro Jr. "Quería desesperadamente ser una niña pequeña que amaba lo que hacía. Obviamente su interés en la política y haber ido a ese evento, estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, impactaron fuerte a mucha gente".
"Dios bendiga a la señora que la llevó, recibió tres balas e intentó proteger a Christina. No pudo", siguió. "Sé que está pasando por un infierno propio, pero no debería. Christina sí quería ir y ser parte de eso".
FUENTE: Agencia AP