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Boxeo Boxeo -  1 de agosto de 2012 - 13:30

Tras decepción en 2008, Valdez peleará por medalla

LONDRES (AP). Oscar Valdez ganó el miércoles su segundo combate en los Juegos de Londres y reafirmó sus opciones de llevarse una medalla de vuelta a México, paí­s que no consigue preseas olí­mpicas en el boxeo desde Sydney 2000.

Tras derrotar por 13-7 al tayico (Tayikistán) Anvar Yunusov en categorí­a de peso gallo, el nativo de Nogales, Sonora, se asegurarí­a al menos la medalla de bronce si el domingo derrota al irlandés John Joe Nevin.

"No he peleado nunca contra él, pero es un tipo grande y con un estilo muy similar al mí­o, muy mexicano. Lo deja todo en el ring. Ahora tendremos que trabajar la estrategia", dijo en el Excel Arena, aún empapado en sudor, tras recibir las felicitaciones de dos grandes del boxeo de su paí­s como Ricardo "Finito" López y Marco Antonio Barrera.

El legado del pugilismo mexicano pasaba así­ simbólicamente de mano con el saludo entre los ex campeones y el joven valor.

Valdez, quien ganó la medalla de bronce en mundial de Milán de 2009, marca por ahora una trayectoria intachable en Londres, habiendo superado en primera ronda al indio Shiva Thapa y, en octavos de final, al talentoso Yunusov, también bronce en el mundial de Bakú de 2011.

Peleador serio, de gran enfoque, concentración e inteligencia táctica, el sonorense no se salió del guión marcado por su entrenador Francisco Bonilla, evitando así­ una reprimenda como la que recibió el pasado domingo su compañero Oscar Molina, al quedar eliminado ante el canadiense Custo Clayton.

El precipitado adiós de Molina dejó a Valdez como el único representante del boxeo mexicano en Londres, pero el púgil de 21 años aseguró no sentir presión añadida.

"Oscar (Molina) también estaba molesto. A veces tu mente te dice que tires un golpe, pero el cuerpo no obedece. Yo no siento la presión", aseguró Valdez. "Tengo cuatro años preparando este momento y sé lo qué quiero".

Valdez dice pelear por su progenitor, quien vio frustrado su sueño de ser boxeador, y se manifiesta curado de decepciones tras su eliminación en Beijing hace cuatro años en primera ronda.

"Fue mi peor momento. Vino mi familia a verme con poco dinero y sentí­ mucho la derrota. Lloré mucho. Pero ahora soy un hombre distinto", explicó. "Tengo el mismo corazón, pero me siento mucho más maduro".

"Mi vida cambió en esos Juegos. Me dieron becas y pude ayudar a mi familia económicamente", añadió.

Precisamente sus padres le acompañana estos dí­as por las calles de Londres. No así­ su colección de mascotas, que incluye a la perrita Kim y animal de compañí­a poco común: un cocodrilo.

"Los tení­a en mi departamento en Distrito Federal, pero mi papá se los tuvo que llevar a Sonora porque en DF estaba haciendo mucho frí­o", relató el púgil, quien luce un tatuaje con el escudo de México en el hombro izquierdo y otro más reciente, con su nombre en el pecho.

En la capital mexicana sigue pasando relativamente desapercibido, pero en Nogales le paran por la calle, como a la ex atleta olí­mpica Ana Guevara.

"Mi objetivo es seguir su camino. Ser un í­dolo para la gente de Sonora, que siempre me trata con mucho cariño", afirmó.

El precio del oro olí­mpico es caro, pero la máxima esperanza mexicana en el boxeo mira tanto al futuro como al pasado para afrontar el presente.

"De chiquito, gozaba mucho las peleas de Marco Barrera con Erik Morales. Conocerle ahora es un honor para mí­, como con 'Finito' (López)", dijo "Me preguntan si tengo nervios, pero no los tengo. Me subo al ring por México y con coraje".

"La derrota en Beijing me empuja. No quiero que se desperdicien otros cuatro años de mi vida", añadió.

FUENTE: Agencia AP

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