JOHANNESBURGO (AP). Una semana después de llegar a la Copa del Mundo, el equipo norcoreano permanece mayormente oculto de la vista pública, escondido detrás de cercas estrictamente vigiladas en un remoto hotel en el norte de Johannesburgo que parece erigirse como una fortaleza.
Ningún otro equipo en el torneo trae tanto misterio como Corea del Norte, uno de los países más aislados del mundo.
Es uno de los más bajos en el ranking de todos los equipos clasificados y está en uno de los grupos más duros.
Pero Corea del Norte tiene una historia de sorpresivos equipos en el Mundial: en 1966, la última vez que se clasificó, el equipo del recluido país comunista produjo un sensacional e inesperado resultado al derrotar a Italia para asegurar un puesto en los cuartos de final.
Casi tan desconocidos como lo eran hace 44 años, los norcoreanos están apostando a lo que puede que sea su más valioso activo mientras se preparan para enfrentar a Brasil en su choque de apertura: su impredictibilidad.
La mayoría de las sesiones de entrenamiento en el estado Maphulong en el pueblo de Tembisa han sido cerradas al público y el entrenador Kim Jong Hun permitió únicamente a la estrella de origen japonés Jong Tae Se estar disponible en una conferencia de prensa obligada por la FIFA.
Una nube de controversia alrededor de los norcoreanos pueden darle a Kim una excusa para mantener al equipo oculto de los entrometidos ojos de los periodistas. Y puede que quiera mantener a los jugadores detrás de telones y usar ese relativo anonimato como una ventaja táctica.
Sólo tres juegos en el extranjero y algunas pocas apariciones internacionales en los últimos años, le dan a los oponentes escasas oportunidades de estudiar las fortalezas y debilidades del equipo.
En un deporte donde los fanáticos siguen cada movimiento de sus jugadores favoritos, los nombres de Corea del Norte son tan desconocidos que casi nadie se dio cuenta que el entrenador puso a un delantero estelar como guardameta cuando envió su lista final de jugadores para la Copa del Mundo.
Grecia probó la sorpresiva táctica de Corea del Norte en un amistoso el mes pasado en Austria. Después de un poco de confusión al inicio del juego, el equipo asiático tomó y eventualmente se niveló de tal manera que llevó a Grecia a un inesperado empate 2-2.
Detrás de los muros de silencio, los Chollima, como son llamados en casa en referencia a un caballo alado que es parte de la mitología de Corea del Norte, están preparándose mentalmente para el torneo, dijo Jong, el carismático delantero de 26 años que es uno de los dos jugadores nacidos en Japón que son parte del grupo y que se ha constituido como el vocero de facto.
Expertos y apostadores dicen que sería un milagro si Corea del Norte avanza en el Grupo G, que incluye a Brasil, Portugal y Costa de Marfil.
Jong, apodado "el Rooney de la gente" por los medios surcoreanos, dijo que Corea del Norte se las ingeniará para suplantar la falta de experiencia con pasión, voluntad y determinación cuando choquen el martes con Brasil en el Ellis Park de Johannesburgo.
"Nuestra ventaja es que tenemos mentalidad del primer mundo. Tenemos confianza en nuestra concentración y velocidad", le dijo a APTN el miércoles. "Si creemos en nuestra fuerza y unión como uno solo, y creemos en nosotros, podríamos seguramente alcanzar una victoria".
Prometió "sorprender" al mundo de nuevo.
El plantel se enorgullece de su unidad y con la mayoría de jugadores jugando en el torneo local, han tenido suficiente tiempo para afinar su coordinación como equipo.
"Nuestra moral está muy alta y estamos listos para luchar", dijo el entrenador Kim, de acuerdo con imágenes transmitidas por la televisión estatal en Corea del Norte.
El portero Ri Myong Guk está igual de confiado.
"Al igual que los jugadores de fútbol del Chollima Corea en 1966, nosotros también vamos a desplegar el poderío de la política del 'grupo primero" de Corea del Norte en el Mundial", le dijo Ri a APTN.
Los 23 hombres entrenando en Tembisa son como los embajadores más visibles de su país y son de los pocos norcoreanos que pueden viajar al extranjero.
En casa, son ya unos héroes investidos de medallas y homenajeados en sellos postales distribuidos la semana pasada para conmemorar el éxito del equipo en la etapa clasificatoria del Mundial.
Con esos homenajes llega también la presión. Moon Ki-nam, un entrenador nacional de Corea del Norte que desertó hacia Corea del Sur en 2004, dijo que los jugadores son maravillosamente premiados con apartamentos si ganan a nivel internacional, pero reciben castigos, a veces enviándolos a minas de carbón, si pierden.
Se dice que hasta algunos de los célebres jugadores de 1966 fueron enviados a una de los más infames campos de trabajos por desaprovechar una prometedora ventaja 3-0 y terminar perdiendo contra Portugal en los cuartos de final.
Y con el líder norcoreano Kim Jong Il dándole orientación personal al equipo actual, según los medios locales, el éxito o fracaso es un asunto de estado de máxima prioridad.
"Vamos a lograr un buen éxito en esta Copa del Mundo, con lo que le daremos placer a nuestro gran General (Kim Jong Il) y probándonos a nosotros mismos que merecemos la expectativa de la gente de Corea", le dijo el timonel a APTN mientras el equipo se despedía el mes pasado en Pyonyang con los aplausos y vítores de sus seguidores.
FUENTE: Agencia AP