PRETORIA, Sudáfrica (AP). Sudáfrica ingresará a la historia negra de los mundiales si no derrota a Francia en su último partido de la fase de grupos y se convierte en el primer anfitrión en los 80 años del torneo en ser eliminado en esa instancia.
Si los sudafricanos no vencen el martes al ex campeón Francia en Bloemfontein, entonces los aficionados locales ya no podrán alentar a su propia selección el resto del torneo de un mes en su país.
"Va a ser duro, va a ser difícil", reiteró Pienaar. "Tenemos que ver el partido de mañana (entre Francia y México) y esperar que empaten".
Aunque sería muy decepcionante la eliminación de Sudáfrica, el país no perderá interés en el evento, dijo Pienaar.
"La Copa del Mundo no cambiará", aseguró. "La gente se está divirtiendo".
Sin embargo, para cuando Uruguay anotó su tercer gol en tiempo de descuento, el estadio Loftus Versfeld estaba medio vacío.
Los aficionados perdieron la esperanza en su selección luego que el delantero uruguayo Diego Forlán cobró un penal a los 80 minutos, para aumentar su cuenta a dos luego de su gol desde 25 metros a los 24 minutos.
Los sudafricanos realizaron un gran esfuerzo pero no pudieron superar la organización y capacidad de los uruguayos, y la cruda realidad es que tienen un largo camino por delante para llegar a ser una potencia en el fútbol mundial.
"Uruguay jugó con una gran paciencia, que nosotros no tuvimos al mismo nivel", dijo el técnico de Sudáfrica, Carlos Alberto Parreira, un brasileño muy experimentado que llevó a Brasil a ganar la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos.
"Ahora tenemos la obligación moral de luchar hasta el final contra Francia; no podemos resignarnos", afirmó.
FUENTE: Agencia AP