JOHANNESBURGO (AP). Discreto y con un perfil bajo en la selección, Gilberto Silva disputa su tercer Mundial con Brasil y conoce muy bien la gloria y el infierno. En Sudáfrica, el mediocampista puede seguir con esa imagen que no llama la atención pero sabe que su contribución es vital para la tropa de Dunga.
Silva, acompañado del portero suplente Gomes, dijo el miércoles en rueda de prensa que conoce bien los momentos de victoria como cuando fue campeón con Brasil en el Mundial de Corea-Japón 2002, y el fracaso cuando el pentacampeón fue eliminado en cuartos de final por Francia en Alemania 2006.
"Se aprende mucho", expresó. "Ahora el momento es importante para contribuir y ayudar a los jugadores que disputan su primera Copa del Mundo".
Silva conversa, por ejemplo, con debutantes en el mundial como Felipe Melo, quien lo acompañará en el trabajo de marcación. Y Melo estima que jugar al lado del volante del Panathinaikos griego es un placer.
"Ayuda tanto dentro del campo, con el balón en los pies o sin él, que resulta difícil de explicarlo", comentó Melo al portal de la FIFA. "Tiene una gran coordinación táctica, imagino que adquirió esa orientación durante la época en que jugó en Inglaterra (en el club Arsenal)".
"Es un gran guerrero, y ya es un campeón, claro", agregó el volante de 26 años.
La crítica también cuestiona en ocasiones lo que denomina como periodos vacilantes y de altibajos de Silva, pero el centrocampista asegura que ese tipo de escrutinio es normal y que hay que sacarle lo positivo.
El no escapó a la lluvia de dardos que le cayó a la selección que fracasó en tierra alemana en 2006.
Cuando se le pidió que comparase los momentos o el actual equipo en relación con la selección que ganó la copa en 2002 y la que fracasó cuatro años después, Silva reflexionó y lanzó una sonrisa nerviosa.
Recordó que a diferencia del 2002, en que Brasil llegó al Mundial clasificándose con angustia, esta vez acude a la cita en Sudáfrica tras haber ganado la eliminatoria sudamericana. Estimó que al igual de hace ocho años, el Brasil actual es un equipo "muy enfocado y concentrado".
"Nadie tiene garantías de éxito. Si digo que vamos a ser campeones, (entonces) debería jugar a la lotería", manifestó. "Pero con seguridad lo que todos nosotros queremos es volver a Brasil como campeones".
De los 23 jugadores del equipo, Silva y el zaguero Lucio son los hombres con más partidos jugados con la selección. Lucio es el capitán, pero muchos consideran que Silva también tiene el recorrido para llevar la cinta en el antebrazo.
Para Silva, lo más difícil previo al debut en el Mundial es controlar la ansiedad.
Aseguró, por otro lado, que tienen poca información de Corea del Norte, el primer rival de Brasil en la apertura del Grupo G, el 15 de junio. La zona la completan Costa de Marfil y Portugal.
Silva nació en el mismo estado brasileño del gran Pelé, y en la rueda de prensa se le mencionó el hecho de que superó a su coterráneo, el legendario "O Rei", en partidos con la camiseta verdeamarela.
"Para mí es indiferente (ese dato), para mí es importante estar en la selección y servir a mi país", señaló. "Poder estar aquí nuevamente. Espero cumplir con mi función".
FUENTE: Agencia AP